sábado, 2 de julio de 2011

reyna-publicidad/propaganda-solución

Haciendo publicidad y propaganda gráfica diferencia entre una y otra??

Ahora les voy a contar un cuento en el que un héroe tuvo que viajar al futuro para solucionar un problema del presente, al futuro, si, y no al pasado, pensó que viajar al pasado no era conveniente, dado que podía cambiar algunas cosas que quizá empeorarían el asunto.

Lector, para contar este cuento, voy a necesitar de tu colaboración, tendrás que escribir, criticar, opinar, analizar, debatir, y ¿por qué no? hasta dibujar; eso si, yo te daré la señal cuando aparezcan las letras en color verde.

En una ciudad plagada de industrias y fábricas se encontraba Emanuel, importante ejecutivo cuya función era supervisar a los obreros dentro de una fábrica para la cual trabajaba desde hacía un tiempo. Una tarde, cuando realizaba sus rutinas laborales encontró a un trabajador durmiendo, Emanuel sabía perfectamente que ese trabajador había estado enfermo y que al pedir permiso para retirarse a su casa había sido ignorado, no pudiéndose ir, ya que al hacerlo habría hecho abandono de trabajo y realmente necesitaba el puesto.

Desafortunadamente horas después una máquina comenzó a fallar porque no se la estaba controlando; sí, adivinaron; el trabajador que había estado durmiendo era el responsable del problema, cuando lo llamaron para cuestionar su trabajo a la gerencia, Emanuel también estaba ahí y al verse presionado por sus superiores tuvo que confirmar la falla del trabajador y provocó que lo despidieran.

Emanuel no podía creer tamaña injusticia y sentía que la culpa devoraba su corazón. Esa noche sin poder dormir se vio obligado a tomar un sedante y pedir un deseo. Primero quiso no despertar, pero consideró que sería la segunda cobardía cometida en el día, después pensó en viajar al pasado para cambiar algunas cosas, sintió que estaba volviéndose loco, que sus pensamientos ya no eran coherentes, pasó un rato y se durmió. Lo que no sabía, era que un ángel lo había escuchado y decidió concederle el deseo enviándolo al futuro, hacia una cuidad un poco mas avanzada tecnológicamente en la cual habitaba una sociedad consumista, llena de carteles, publicidades, propagandas y personas que buscaban alcanzar sus metas vendiendo ideas, productos y servicios.

Cuando Emanuel despertó se encontró en una vereda y para su sorpresa a su costado había un vendedor ambulante que le dijo:

- ¡Qué mal que te diste anoche!, mirá la cara que tenés.

- ¿qué tiene? ¿Qué hago acá?, le dijo Emanuel, que no podía creer lo que le estaba pasando, y trataba de recordar algo para entender que hacía en ese lugar.

- Tranquilo, no tiene nada, mejor ni te pregunto mas nada. Chau, me voy.

- ¡Esperá! ¿me podés ayudar? No se dónde estoy y la verdad que tengo hambre.

- Mirá, ¿dónde?, estás en Buenos Aires, y en cuanto al hambre, yo soy vendedor ambulante, no niñera. Pero como me agarraste de buen humor, podés ayudarme a vender y después comemos algo.

Caminaron juntos hacia la parada de un colectivo mientras el vendedor le daba las instrucciones a Emanuel para poder vender juntos las medias que tenía en un bolso; cuando subieron al 132, en un primer momento Emanuel se quedó admirado de la destreza y elocuencia de su compañero, observaba detenidamente cómo realizaba prácticamente un juego teatral para llamar la atención de los pasajeros (receptores), mientras él simplemente repartía las medias (el producto). Emanuel recordó sus años de escuela y recordaba que alguna vez había leído algo sobre la comunicación, las funciones del mensaje, emisor, receptor y que además ¡algunos utilizaban esos saberes para vender cosas!, jamás se había puesto a pensar que un vendedor ambulante sería capaz de tales destrezas.[p1] [p2]

- ¡La tenés clara! Dijo Emanuel al vendedor cuando bajaron del colectivo.

- ¡Obvio! ¿Qué pensabas? En este mundo y en este país tenés que aprender a vender cualquier cosa, hasta lo que pensás. De eso se trata, de ser creativo, esa es la única manera de atraer la atención de la gente. Yo estudié alguna vez ¿sabés?, terminé el colegio y me preparaba para entrar en la universidad, desgraciadamente tomé malas decisiones y cuando me cuenta estaba en la calle sin casa, sin ropa, sin comida, sin nada. Un día decidí que no quería más esa vida para mí. Gracias a Dios encontré un refugio que me ayudó mucho y pude levantarme, no digo que soy rico, pero pude conseguir unas cositas, venderlas y poder comer honradamente. Ahora el refugio cerró, y la verdad no sé que hacer, ¿me podés decir qué hacemos?

- Tu historia es muy triste, y por lo que veo muy común en estos tiempos, la verdad que no sé que decirte.

- Decime algo porque te cuento que vos estas igual que yo, en la calle. Así que pensemos en algo.

- ¡Tenés razón! ¡me había olvidado! Mirá, tanto talento tuyo no se puede desperdiciar, ¡fundemos un refugio! Hagamos publicidad y vas a ver que la gente nos da una mano.

- Buena idea, comencemos. Como aquí la gente por lo general no te da bola y si te da, salen corriendo del susto pensando que le vas a afanar, hagamos volantes y repartamos. Voy a buscar lo necesario en una papelera y en la basura para comenzar.

Juntos se pusieron de acuerdo para dibujar en los volantes a personas ayudando a construir una casa, o algún otro gráfico que represente colaboración hacia los demás.

Por supuesto que además del dibujo, como experto en ventas, el vendedor se propuso escribir un texto dirigido a la gente (receptores de la propaganda), transmitiendo un mensaje que tenga como finalidad lograr que la gente que pasa por la calle (el público) colabore para la construcción del refugio con donaciones de cualquier índole.

Cuál es la diferencia?

Gente no es un término muy amplio?

Una vez terminada la publicidad hecha en volantes, comenzaron a repartirla. Algunos agarraban el volante y otros no. Entonces se les ocurrió pararse en una esquina, colocar una pancarta y recitar un guión, es decir, propaganda oral para que la gente se acerara y pudiera colaborar.

La pancarta decía:

La publicidad oral (guión) en boca de los personajes era:

La publicidad tuvo éxito, lograron fundar un refugio con donaciones de toda especie, algunos donaron material, otros comida, otros ropa, etc. Pudieron ayudarse tanto así mismo como a muchísima gente de la calle que por falta de un trabajo se ve en la necesidad de pensar todos los días qué comerá o en donde dormirá esa noche.

Emanuel y su amigo el vendedor, contentos con su éxito pensaron que dentro del refugio podían capacitar a sus compañeros para realizar manualidades y venderlas a buen precio, tendrían fuente de trabajo y un lugar mejor donde vivir, una vez con los productos para vender, también pensaron en hacer publicidad pero esta vez venderían productos. Pensaron en todo, en hacer propagandas orales en radio, visuales en carteles luminosos en paradas de colectivos, en revistas, en diarios y pensaron incluso en propagandas audiovisuales: la televisión, para todo esto contrataron a un agente de publicidad.

Emanuel y el vendedor compartían la misma pasión por las propagandas con el agente de publicidad, esto los llevo a largas conversaciones en las cuales el centro de las mismas era el análisis de diversos anuncios.

Noches enteras y sin cansancio alguno el agente les explicaba cuales eran los recursos más comunes y cómo reconocerlos.

- Comencemos por las funciones del emisor o sea el anunciante, con frecuencia expresa un lenguaje connotativo, es decir, encierra un contenido expresivo. –

Qué dice esto?

El “es decir” no explica la relación entre los dos términos

Dijo el agente publicitario. – Pero además puede introducir en el mensaje un juego de palabras o palabras-clave que tengan como finalidad comunicar alguna característica del producto. Por ejemplo: ¿qué palabras-clave transmiten más eficazmente el mensaje este aviso? (mirá figura 2)

- Y ¿qué pasa cuando no dice nada? ¿cuando sólo hay una imagen y no hay texto escrito?- Respondió Emanuel.

- Hay una connotación gráfica o signos icónicos, es decir, imágenes capaces de comunicar “algo” sin la necesidad de un texto que lo explique, demuestran por sí mismos un contenido expresivo que apela a las emociones y sensaciones del consumidor. ¿Qué signos icónicos (gráficos) emplearon en este mensaje? (mirá figura 1)

- Habría que ver cómo fija lo icónico el texto lingüístico.

- ¡Mira vos!, son muy importantes los signos icónicos- Dijo el vendedor.

- Explicame ¿por qué atrae la atención del receptor esta publicidad? (mirá figura 3). Le contestó el agente.

- Otro aspecto importante en una publicidad es saber a qué tipo de público se dirige el anunciante y así lograr el objetivo perseguido que es vender, para esto se tienen en cuenta tres aspectos: la edad, el sexo y la posición social y cultural.

- Eso es cierto, mirá esta propaganda, ¿A qué clase de público estará dirigida? ¿por qué? (mirá figura 4). – Contestó Emanuel dirigiéndose al vendedor.

Fijate en qué saberes disciplinares van incorporándose.

Los lectores del manual tendrían que hacer una serie de textos y resolver una serie de preguntas sin ningún soporte teórico.

Y sin mayores reflexiones.

Hacé una pancarta, hacé un volante, esto se llama icónico…el peso del capítulo está en la historia que se cuenta : esta permite ir enganchando los textos, pero los textos se hacen “solos”

El refugio prosperó, muchas personas se vieron beneficiadas y agradecidas con nuestros personajes, Emanuel aprendió lo que es vender no sólo productos mediante publicidades sino también aprendió a utilizar el arte de hacer propagandas para transmitir un mensaje, ideologías. Pudo darse cuanta del valor humano que tiene cada persona sin importar su condición social, cultural, lugar o tiempo en el que se encuentre, y de lo importante que es luchar por lo que se quiere, lamentó la indiferencia de la gente ante las necesidades de la sociedad en que viven, repudió el individualismo y consideró necesario enfrentarse ante las injusticia; esa última palabra le resonó en la mente y recordó la injusticia del pasado, pensó que debía volver para encontrar una solución al problema que había dejado: aquel trabajador despedido gracias a que no había tenido el valor suficiente para defenderlo. Se armó de valor y deseando con todas sus fuerzas regresar se quedó nuevamente dormido.

Despertó con una enorme alegría que le ocasionaba el hecho de tener una nueva oportunidad, recordó la experiencia en cuanto al arte de persuadir y pensó en enviarle un carta a su jefe, el gerente general Pedro Morales, para convencerlo de volver a contratar a su compañero; para este cometido fue necesario redactar una carta (recordemos el género epistolar trabajado en el capítulo anterior, sus características, aspectos y tomemos en cuenta también el carácter de la misma tomando el cuenta el destinatario: el jefe de Emanuel), de carácter argumentativo el cual estimado lector, tenés que escribir, con las siguientes pautas:

Planteamiento del tema: el despido

Argumentos planteados por la empresa para justificar el despido: el trabajador se quedó dormido en horario de trabajo.

Contraargumento de Emanuel: es decir el argumento que utilizará Emanuel para descartar el de la empresa.

El carácter argumentativo de la carta no es solo sumar argumentos.

Algunas operaciones de la argumentación? Ejemplo, contraejemplo, concesión, etc??

A pesar de las buenas intenciones de nuestro personaje al enviar la carta a su jefe, lastimosamente fue leída e ignorada, cuando Emanuel se presentó a trabajar las cosas siguieron exactamente iguales y consideró necesario hacerse escuchar, esta vez con el apoyo de sus compañeros con quienes hicieron una manifestación para pedir la reincorporación del compañero despedido, además exigían un mejor trato y una mejor política de la empresa que responda a las necesidades de los trabajadores sobre todo cuando estén enfermos.

La manifestación se realizó en la puerta de la fábrica. Emanuel quedó admirado al ver la colaboración y apoyo tanto de los vecinos como de familias que se sumaron a la causa. Se hicieron pancartas y letreros, recordando la experiencia con su amigo el vendedor.

Tuvieron que escribir una pancarta que pida la reincorporación del empleado despedido:

También la gente tuvo que escribir carteles y volantes que pidan no abusar más de los empleados y atender sus necesidades básicas.

Finalmente el trabajador volvió a su lugar de trabajo, recibió un mejor trato para él y todos sus compañeros. La Ley, representa por un juez, avaló esta conducta por parte de la empresa, ya que también se considera importante acatar las normas que un gobierno establece para generar orden y bien común a todos los ciudadanos. Todos somos capaces de expresar, de criticar con una argumentación y analizar cualquier cosa que intenten vendernos ya sea en publicidades o propagandas políticas e ideológicas; podemos empezar en la escuela, un lugar donde se puede hablar, debatir, expresar y tener un pensamiento propio. No todos vamos a tener un ángel que nos lleve a pasear.


[p1]Las destrezas son saber el circuito de la comunicación en la formulación de Jakobson?

[p2]Qué tienen que ver las medias? Y las habilidades del vendedor?

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