Si una mañana te caés con una baldosa suelta en la calle pensás: “que mala suerte”. Si te vuelve a pasar por segunda vez tal vez decís lo mismo. Pero si todos los días de tu vida te tropezas con nuevas baldo... ¡zas![1] Bueno, hay que empezar a preocuparse. Así, esta es mi historia: un resbalón tras otro.
El proverbio chino dice: “Si te caes siete veces, levantate ocho”. Pero yo ya me caí demasiadas veces. Fracasar…. La palabra protagonista de mi nervio óptico. Nietzsche dice: “¿Te propones arrastrar tu cuerpo por ti mismo?”, pero yo no arrastro un cuerpo, yo arrastro un fracaso materializado. Sin embargo, otra de sus frases me interesa mucho más para esta ocasión, se trata de la siguiente: “Cómo podrías renacer sin antes haber quedado reducido a ceniza”. Por eso, voy a esfumarme.
Ahora sí: soy ceniza. Necesito tu ayuda para transformar mis cenizas en otra cosa. La palabra clave de este manual será “búsqueda”. Necesito encontrarme. Por eso:
1) Si crees que debo reencarnar en una mujer para dejar de ser un fracasado: pasa a la página siguiente.
2) Si crees que debo volver a mi cuerpo pero renacer por un poema: pasa a la página 3.
3) Si crees que mis cenizas deben volar a otros lugares para cambiar mi suerte: pasa a la página 4.
4) Si crees que mis cenizas deben reencarnar en un superhombre: pasa a la página 5.
5) Si crees que mis cenizas deben irse a África: pasa a la página 6.
6) Si crees que mis cenizas deben ser o no ser fracasadas: pasa a la página 8.
Advertencia: Cada vez que termines uno de los 6 puntos deberás volver a este menú y no podés volver a hacer un mismo ejercicio. Esto es un camino de evolución hacia un lugar que tenemos que descubrir juntos.
*Me reencarnaste en una mujer, pero necesito conocer más a las mujeres. Por eso, leé el siguiente fragmento de Un cuarto propio de Virginia Woolf:
Hubiese sido sumamente raro que una mujer hubiese escrito de pronto las obras de shaeskepeare. Es impensable que una mujer que en la época de shakespeare hubiera podido tener el genio de shakespeare en la época de Shakespeare. Dejadme imaginar, puesto que los datos son tan difíciles de obtener, lo que hubiera ocurrido si shakepeare hubiera tenido una hermana maravillosamente dotada, llamada Judith, pongamos (…) Tenía el mismo espíritu de aventura, lamisma imaginación, la misma ansia de ver el mundo que él. Pero no la mandaron a la escuela. No tuvo oportunidad de aprender la gramática y la lógica; seguro que Judith era la niña de los ojos de su padre. Pronto, sin embargo, antes de que cumpliera veinte años planeaban casarla con el hijo de un comerciante en lanas del vecindario. Grito que la boda le parecía odiosa y por este motivo su padre le pego con severidad (…) se descolgó con una cuerda por la ventana de su habitación y tomó el camino de Londres. Quería actuar, dijo. Los hombres se le rieron en la cara. El director soltó una risotada. Ninguna mujer, dijo, podía en modo alguno ser actriz. Finalmente, el actor-director se apiadò de ella; se encontró encinta por obra de este caballero y se mato una noche de invierno (…). Porque genios como el Shakespeare no florecieron entre los trabajadores, los incultos, los sirvientes. No florecieron en Inglaterra entre los sajones, ni entre los británicos (…) Vivir una vida libre en Londres en el siglo diesciséis hubiera representado para una mujer que hubiese escrito poesía poesía y teatro una tensión nerviosa y un dilema tales que posiblemente la hubiesen matado (…). Esta mujer, pues, nacida en el siglo diesciséis con talento para la poesía era una mujer desgraciada, una mujer en lucha contra sí misma.
Ahora bien, yo creo que esta poetisa que jamás escribió una palabra y se halla enterrada en esta encrucijada vive todavía. Vive en ustedes y en mí, y en muchas otras mujeres que no están aquí esta noche porque están lavando los platos y poniendo a los niños en la cama. Pero vive, porque los grandes poetas no mueren; son presencias continuas (…) si nosotras no nos preparamos, no nos esforzamos, si no estamos decididas a que, cuando haya vuelto a nacer, pueda vivir y escribir su poesía, esto no lo podemos esperar porque es imposible. Pero yo sostengo que vendrá si trabajamos por ella, y que hacer este trabajo, aún en la pobreza y la oscuridad, merece la pena.[2]
En grupos de hasta 4 personas relean las partes del texto marcadas en rojo y respondan las siguientes preguntas: 1. ¿Las cuestiones resaltadas en rojo cambiaron para las mujeres de la actualidad? 2. ¿Qué cosas mejoraron para las mujeres de hoy en día en relación con la historia de Judith? 3. ¿Qué cosas siguen igual? 4. ¿Qué cosas les gustaría que cambien? Añadan a sus respuestas información que encuentren en internet, diarios, o revistas sobre las problemáticas de la mujer actual que coincidan con sus respuestas. Cuando terminen vuelvan a la primer página para continuar ayudándome con mi búsqueda del éxito.
Reescribir el texto de VW como si lo escribiera hoy?
*Me volviste a reencarnar en mi cuerpo. Pero ahora necesito poesía para salvarme. Lee el siguiente poema que es de un poeta contemporáneo eslavo llamado Peter Semolic:
Morost, en primavera
Leche de niebla derramada por Morost. La negra espalda del monte Krim.
Encima, una nube de perfección aristotélica,
una luna que transparenta azul celeste. El alba. Nos limpiamos los ojos pegados por el sueño, tiritando en el fresco primaveral. No nos hemos despertado del todo. Fragmentos de sueños arrastrados
a la vigilia se funden con los haces de neblina.
El momento en que nadie aún puede asegurar
que de veras estamos vivos. ¿Quién yace a mi lado?
¿Es un hombre o una aparición? La bolsa de dormir
está empapada por el rocío. La leña está húmeda. Prender
fuego y con una llama filosa abrirse camino
al cielo, reconocer lo cotidiano. Un shock. Una brizna,
que acaba de nacer frente a mis ojos, crece de golpe
y se multiplica en manojos de pasto.
Pasto, pasto, pasto, mire adónde se mire. Alguien ya encendió fuego.
Oigo los tristes gemidos de los leños. Alguien le ordenó
a la niebla que se disipe. Alto sobre mí, alto
sobre Morost: el azul celeste. En alguna parte de mí: las articulaciones
se acomodan y se tensan los músculos resentidos.
Hay que levantarse. Aceptar el mundo. Seguir adelante.[3]
Analiza detenidamente el poema. Fijate si el autor hace repeticiones, cómo utiliza la puntuación, que imágenes utiliza, y todo aquello que creas que deba ser considerado para captar su estilo.
Todo eso son saberes disciplinares que tendrían que desarrollarse…
Una vez que termines inserta en el poema veinte oraciones de siete palabras creadas por vos. Tené en cuenta que es una poesía que luego tendrás que entregarle a tu profesor (pero sin que se entere que modificaste el poema) Para esto deberás camuflar tus oraciones dentro del poema de forma tal que parezca escrito por el mismo autor Peter Semolic. Intenta copiar su estilo, su ritmo, sus repeticiones y todo lo que creas relevante.
Un modo de desarrollar esos saberes disciplinares sería este “ a la manera de” pero habría que ir explicitándolos El poema debe terminar en la misma frase que termina (“Hay que levantarse. Aceptar el mundo. Seguir adelante”)
Una vez que termines estás listo para volver al menú principal.
*Mis cenizas salieron volando pero no me siento óptimo… Lee el siguiente pasaje de El principito de Saint Exupéry:
Mostre mi obra maestra a las personas mayores y les pregunté si mi dibujo les asustaba. Me contestaron: ¿Por qué habrá de asustar un sombrero? Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una boa que digería un elefante. Dibujé entonces el interior de la serpiente boa a fin de que las personas mayores pudiesen comprender. Siempre necesitan explicaciones.
Las personas mayores me aconsejaron que dejara a un lado los dibujos de serpientes de boas abiertas o cerradas y que me interesara un poco más en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. Así fue como, a la edad de los seis años, abandoné una maginífica carrera de pintor. Estaba desalentado por el fracaso de mis dibujos. Las personas mayores nunca comprenden nada por sí solas y es cansador para los niños tener que darles siempre y siempre explicaciones.
Debí, pues, elegir otro oficio y aprendí a pilotear aviones. Volé un poco por todo el mundo. Es cierto que la geografía me sirvió de mucho. Al primer golpe de vita estaba en condiciones de distinguir China de Arizona. Es muy útil si uno llega a extraviarse durante la noche.
Tuve así, en el curso de mi vida, muchísimas vinculaciones con muchísima gente seria. Viví mucho con personas mayores. Las he visto muy de cerca. No he mejorado excesivamente mi opinión.
Cuando encontré alguna que me pareció un poco lúcida, hice la experiencia de mi dibujo número uno, que siempre he conservado. Quería saber si era verdaderamente comprensiva. Pero siempre me respondía “Es un sombrero”. Entonces no le hablaba ni de serpientes ni de boas, ni de bosques vírgenes ni de estrellas. Le hablaba de Brigde, de Golf, de política y de corbatas. Y la persona mayor se quedaba muy satisfecha de haber conocido a un hombre tan razonable.[4]
Yo seguí los consejos del protagonista del principito y me fui de viaje para olvidar mis penas… Pero los aviones me dan miedo y no me siento del todo feliz porque dejé de lado mis pasiones. Ayudame y reescribí el fragmento de El Principito pero que el protagonista en lugar de desalentarse, continué con su oficio. En este relato están resaltados en rojo trece marcadores textuales formados por conjunciones y adverbios (entonces, y, pero, etc.) que, entre otras cosas, actúan para establecer relaciones entre las distintas partes del discurso. En tu relato tienen que aparecer los siguientes marcadores: además, luego, también, cabe añadir, así pues, es decir, poco antes, con respecto a, encima, en resumen, de ahí que, por ende, brevemente y en definitiva. Extensión máxima: una carilla y media. Una vez que termines volvé al menú principal.
Imagino que el saber disciplinar en cuestión es cierto texto argumentativo y los conectores lógicos…pero basta con hacer la lista?
*Me reencarnaste en un superhombre. Pero ¿De qué se trata eso del superhombre? Ayudame a averiguarlo con el siguiente fragmento extraído de Así habló Zaratustra del filósofo Nietzsche:
Cuando Zaratustra llegó a la primera ciudad, situada al borde de los bosques, encontró reunida en el mercado una gran muchedumbre, estaba prometida la exhibición de un equilibrista. Y Zaratustra habló así al pueblo: “Yo les enseño el superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué se ha hecho para superarlo? Todos los seres han creado hasta ahora algo por encima de sí mismos, ¿Y pretenden ser ustedes el reflujo de esa gran marea y retroceder al animal antes que superar al hombre? Una estirpe risueña o una penosa vergüenza. Y eso mismo es lo que el hombre debe ser para ser el superhombre, una estirpe risueña o un penoso dolor. Han recorrido ya el camino que lleva desde el gusano hasta el hombre, y muchas cosas en ustedes continúan siendo gusano. En otro tiempo fueron simios, y también ahora es el hombre más simio que cualquier otro simio. Y el más sabio de ustedes es tan sólo un ser desproporcionado, un hibrido vegetal y fantasma. Pero ¿les he ordenado yo que se transformen acaso en fantasmas o vegetales? ¡Nada de eso, he venido a enseñarles el superhombre! El superhombre es el sentido de la tierra. Que se diga su voluntad, ¡sea el superhombre el sentido de la tierra!
¡Yo les juro permanecerles fielesa la tierra y no crean a quienes vengan a hablar de experanzas extraterrenales! Porque todos ellos son envenenadores, lo sepan o no. Despreciadores de la vida (…) En otro tiempo el alma miraba el cuerpo con desprecio, y ese desprecio era entonces lo más alto; el alma quería el cuerpo flaco, horrendo, famélico. Oh, también esa alma era flaca, horrenda y famélica, ¡Y la crueldad era la voluptuosidad de esa alma! (…) En verdad una sucia corriente es el hombre. Es necesario volverse vasto como un mar para poder recibir una corriente tan sucia y permanecer puro. [5]
No entiendo el concepto del superhombre. Si no lo entiendo ¡nunca podré serlo! ¡Pobre de mí! Necesito tu ayuda otra vez. Inventá las definiciones para esta nueva entrada en el diccionario de la palabra “superhombre” (respeta, en todas sus acepciones, la explicación que Nietzsche realiza en el texto sobre el concepto de superhombre):
Superhombre.
(Del lat. homo, -ĭnis).
1.
2.
3.
4.
Qué saber disciplinar estás poniendo a jugar aquí?
Una vez que termines volvé a la primer página. Ya me empiezo a sentir mucho mejor…
*Me trajiste a África. Paul Dakeyo, un poeta africano de Camerún, aquí escribió la siguiente poesía:
Dime
que triste desierto
nos sitia
Ruido de pasos
y ruido de armas.
A lo largo de los días
a lo largo de las noches
Que lágrimas nos arrullan
qué sangre
que gritos
Detrás de las alambradas
a cada paso
las botas
Sobre mi tierra
dime cuantos niños muertos en Soweto
cuántos para enfrentar Johannesburgo
Y sus morgues para enfrentar la tierra profunda
y buscar la palabra
y buscar los rostros
y sólo encontrar pálidas sombras
Encontrar sólo la muerte
porque esos niños eran negros
Como en shaperville
el hombre salió de la noche
con sus innumerables manos
con cien mil ladrillos
justo en la precisa alba
que martillea el tiempo
Haz que no escuche más el llanto de los niños en soweto.
Haz que mi queja brote de todas las alturas del mundo.
Lejos del inmenso río del silencio
Lejos de la noche y de la sangre
Volveremos con la palabra
sola
erguida como un trueno
tenue
con el pan
solo
Modelado con lágrimas
y sangre derramada
con una simetría
de puro sol.[6]
Convertí este texto en un dibujo en dónde todas las imágenes que reproducen la escena del poema se unifiquen en una sola imagen. En el poema están marcadas con rojo dos palabras de ejemplo. Extrae las palabras claves que quedan para hacer el dibujo que reproduzca la escena.
Cuando termines dibuja una imagen con elementos opuestos (por ejemplo: si en el primer dibujo había un sol, en el segundo una luna, si en el primero había truenos en el segundo un viento agradable, etc.) y finalmente escribí un nuevo poema en base a tu dibujo.
Saberes?
La escena deberá acompañar el sentido del poema. Debe tener una extensión máxima de una carilla. Finalmente volvé a la primer página.
*ser o no ser una ceniza fracasada, he ahí la cuestión. En Hamlet de Shakespeare se plantea la siguiente cuestión:
Hamlet: ¡Ser, o no ser, es la cuestión!—¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas?
Morir, dormir, no despertar más nunca,
poder decir todo acabó; en un sueño
sepultar para siempre los dolores
del corazón, los mil y mil quebrantos
que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara
concluir así! Morir... quedar dormidos...
Dormir... tal vez soñar!—¡Ay! allí hay algo
que detiene al mejor. Cuando del mundo
no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños
vendrán en ese sueño de la muerte!
Eso es, eso es lo que hace el infortunio
planta de larga vida. ¿Quién querría
sufrir del tiempo el implacable azote,
del fuerte la injusticia, del soberbio
el áspero desdén, las amarguras
del amor despreciado, las demoras
de la ley, del empleado la insolencia,
la hostilidad que los mezquinos juran
al mérito pacífico, pudiendo
de tanto mal librarse él mismo, alzando
una punta de acero? ¿quién querría
seguir cargando en la cansada vida
su fardo abrumador?... Pero hay espanto
¡allá del otro lado de la tumba!
La muerte, aquel país que todavía
está por descubrirse,
país de cuya lóbrega frontera
ningún viajero regresó, perturba
la voluntad, y a todos nos decide
a soportar los males que sabemos
más bien que ir a buscar lo que ignoramos.
Así, ¡oh conciencia!, de nosotros todos
haces unos cobardes, y la ardiente
resolución original decae
al pálido mirar del pensamiento.
Así también enérgicas empresas,
de trascendencia inmensa, a esa mirada
torcieron rumbo, y sin acción murieron. [7]
¿Debe el alma noble sufrir de la infortuna impía o rebelarse contra un mar de desdichas afrontándolo? Contestá a esta pregunta con tu opinión y desarrolla un texto argumentativo que sea un monólogo semejante al de Hamlet que me dé razones para afrontar mi mar de desdichas. Tiene que estar realizado en primera persona y desde tu punto de vista. Deberás continuar el siguiente comienzo:
Alumno/a: ¡Ser, o no ser, es la cuestión!—¿………algunas cuestiones acerca del monólogo? La escritura dramática? La argumentación en la literatura? Qué saberes estarían planteándose como necesarios aquí?………………………
………………………………………
………………………………………
………………………………………
Debe tener una extensión máxima de una carilla. Una vez terminado estaré listo para vivir la vida con la frente en alto. Gracias porque tus palabras fueron mi propia ayuda.
Hay una cuestión que queda implícita y es la posibilidad de leer la literatura desde la idea de autoayuda: leer literatura para. En este caso para autoayudarse. Esto estaría dándose de patadas con ideas de puros criterios estéticos o del “para nada” de lo literario. No habría que explicitarlo?
Faltaría desarrollar detenidamente algunos de los saberes que se pondrían a jugar en cada consigna: no es difícil imaginarlos con un docente presente que vaya levantándolos y develándolos…en ese sentido este cap estaría funcionando más como un cuaderno de actividades posibles que como un manual (iría por el lado de las propuestas que hacen libros como El nuevo escriturón…pero acá la idea era que esos contenidos estuvieran disponibles.
[1] La palabra correcta es baldosas pero para dar mayor énfasis al efecto “tropiezo” la escribimos con z.
[2] Woolf, Virginia. Una habitación propia. Barcelona, Seix Barral, 1986, pp. 59-155.
[3] Antología de Poesía Eslovena Contemporánea. Buenos Aires, Ediciones Gog y Magog, 2006, pp. 136.
[4] Antoine de Saint Exupéry. El Principito. Buenos Aires, Emecé, 1991, pp. 12-13.
[5] Nietzsche, F. Así habló Zaratustra. Buenos Aires, Gradifco, 2005, pp. 19-20.
[6] Dakeyo, P. Antología de poesía universal. Disponible en: http://fernando-sabido-sanchez.blogspot.com/2010/09/1230-paul-dakeyo.html
[7] Shakespeare, W. Hamlet. Buenos Aires, Losada, 2006, pp. 141-143.
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