jueves, 30 de junio de 2011

capítulos para un manual

cada capítulo tendrá ocho hojas

solo el 30% (como máximo) será “texto de otro”: el resto será voz autoral

tipo 12

interlineado 1, 5

márgenes: comunes y silvestres

eje temático: la ciudad

cada autor , un género discursivo a cargo

quinto año (o sexto de la ESS) (pero atendiendo a que el manual es de circulación nacional)

el modo de enunciación será ficcional.

al modo de elige tu propia aventura, cada capítulo remitirá a otros, en la enunciación del problema o en las actividades.

y respetará, en su estructura, el camino/periplo del héroe. por lo que cada uno de los caps. además de respetar lo que tiene que respetar hasta aquí, deberá incorporar (desde el criterio de ficción) las siguientes acciones del héroe:

florencia, disfraz

luciana, sorpresa

ariel, alejamiento

gabriela, fracaso

mónica, casamiento

carmen, desenmascaramiento

laura, visita al inframundo

felipe, viaje

mayra, tarea

graciela, prohibición

juan, partida

reyna, solución

ileana, interrogatorio

rosana, desobediencia

vanessa, castigo

qué hay que tener para el primero de julio?

un capítulo de manual terminado o un borrador avanzado.

un mail al editor del manual en el que se explique las decisiones que tomaron o qué no pudieron hacer que hubieran querido.

miércoles, 8 de junio de 2011

asunto del mail: el fantasma de las didácticas futuras


Estimada Profesora:

Le escribo este mail con motivo del trabajo práctico que hay que entregar hoy a la tarde como mucho. Ya sé que usted nos pidió que lo escribiéramos en cualquier género, menos “trabajo práctico”, pero usted me entiende a lo que me refiero. Yo tenía toda la intención de hacerlo.

Voy al punto: no pude hacer el trabajo. Lo tenía todo en la cabeza, hasta la última coma. Ya tenía elegido el manual, el Santillana III, “Lengua y Literatura”, Prácticas del lenguaje (Bs As, Ed. Santillana, 2010). Un muy lindo manual, por cierto, completo de actividades, colores y definiciones. Pero no sabe lo qué me pasó.

Antes de continuar le quiero decir que voy a dejar la materia y el profesorado.

Sí, ya es una decisión tomada. La semana pasada le dije lo mismo a la profesora Bibbo porque en una de las observaciones para las prácticas vi a unos alumnos que se hacían señas como si estuvieran tomando droga, no sabe lo mal que me hizo. Pero eso fue una anécdota comparado con lo que me acaba de ocurrir ¿Usted cree en Dios?

Va a pensar que estoy loco. No dude que también yo lo pienso y por eso va a ser mejor que abandone la carrera. Quizás, si no lo hubiera dejado para último momento, esto no estaría pasando, pero es lo que tenia que pasar para que no tome una decisión equivocada. Ya no sé qué pensar…

Hoy a la tarde, después de trabajar, decidí faltar al profesorado y volver a casa para hacer el trabajo. Cuando llegué tenía mucha hambre porque había almorzado temprano y habían pasado ya varias horas de ese momento. Así que lo primero que hice cuando llegué a casa fue atacar la heladera, específicamente unas porciones de muzzarella que mi amiga (con quien vivo) había traído de no sé dónde. Yo las sentí un poco fuerte, como saladita, pero tenía tanta hambre que me las trague casi sin masticar. Para qué… Después de comer me puse a acomodar brevemente cosas en casa, para sentarme a tipear el trabajo, cuando me empecé a sentir mal, cada vez más mal, hasta que sentí que transpiraba casi como si tuviera fiebre. También me empezó a doler la cabeza y me vino como un mareo, y vértigo. Estaba en mi habitación y probé salir al patio porque necesitaba aire, pero me mareé más y antes de caer desmayado me senté en el suelo por mis propios medios con las pocas fuerzas que me respondían.

Yo no sé si me quedé dormido o qué pero de golpe sentí una voz: “Profesor, profesor”. Me incorporé abruptamente sin percatarme que ya no me dolía nada y, para mi sorpresa, encontré una señorita o señora con alas, como un ángel. Yo siempre me había imaginado a los ángeles más majestuosos, pero esta señora con alas de insecto no coincidía con esa imagen. Pero ella enseguida aclaró:

- Soy un Hada Madrina, me llamo María Didáctica, no te asustes. – Yo no entendía nada, me parecía un chiste esta señora petisa y gorda que se parecía a cualquiera de mis quince tías, pero ella continuó – No estoy sola, ella es María Observación – Igual a Didáctica pero con el pelo más corto - Y a ella la debes conocer, es Paula Albarracin.

- No lo puedo creer, la madre de Sarmiento ¿Pero qué hace vestida de cuero? – ni bien dije estas palabras Doña Paula me dio una piña con manopla incluida que me hizo volar varios metros.

Misteriosamente, no me había salido una sola gota de sangre. Se reía con una áspera carcajada que, con el traje de cuero, la hacía más parecida a Pappo que a la madre de nuestro eximio prócer.

Pero qué hace señora ¿Cómo me va a pegar así? Con todo el respeto que le tengo, pero ¿Quiénes son ustedes? ¿De donde salieron? – Esta vez la que respondió fue María Observación

Venimos a llevarte de paseo ¿Te gustaría observar algunas clases esta noche?

No, no puedo, tengo que hacer un trabajo práctico para una materia. Además ya estuve observando unas clases esta semana. No necesito observar más nada – y ahí la vieja de nuevo brotó agarrándome de los pelos y llevándome al borde de la terraza – Vieja de m… me vas a matar. Vamos a donde quieran pero por favor frenenla. – grité.

Yo realmente estaba muy asustado, no sabia si era un sueño o si me había muerto o qué. Ellas se portaban como la policía y hacían de cuenta que me invitaban a donde en realidad me obligaban a ir. Mientras las Marías se hacían las buenas la madre de Sarmiento, mi ídola de toda la vida, de verdad profesora, era muy pero muy mala. Y violenta, lo que más pánico me daba.

- No te preocupes, no te va a pasar nada. Lo que pasa es que ella es muy tradicionalista, tomalo como un gesto de amor – yo asentía con la cabeza pero estaba muerto de miedo – Vení, seguinos…

De pronto me encontré siguiendo a estas mujeres por mi casa, bajando la escalera y saliendo a la calle. Justo estacionado en la puerta había un auto, de esos antiguos de la década del 50. A esta altura todo me parecía posible y sin decir ni “mu” (Doña Paula se había puesto a tejer por lo que traté de mantenerme alejado de ese par de agujas) me subí al coche. La vieja fue al volante y yo me senté atrás, en el medio, con cada una de las Marías a cada lado. Ahí empecé a sentirme más atemorizado porque desde adentro del auto, que tenía vidrios polarizados, no podía ver nada de afuera. El auto arrancó a una velocidad que pensé que iba a vomitar la pizza que había comido hacia un rato. Mientras andábamos, las Marías comenzaron a hablarme:

- No te preocupes por el trabajo práctico, vas a ver que te estamos dando una manito… – dijo Observación con un tono entrecortado

- Así que vas a trabajar con el manual de Santillana ¿no? – dijo Didáctica con un tono que ahora podría decir sarcástico.

- Sí, la verdad que es un lindo manual. - respondí

- ¿Sí? Qué bueno. Contame un poco por qué… En breve llegaremos a nuestro destino – añadió Didáctica.

- Mirá, me pareció muy bueno como está estructurado, en tres secciones. La primera se llama “La literatura y otros discursos” y esta dividida en nueve partes que parecieran abordar los distintos tipos de géneros y/o discursos; el cuento, el policial, el terror, la poesía (la mejor parte del manual sin dudas), el humor, el teatro, lo fantástico, la épica y la novela. – las Marías escuchaban atentamente -A la vez, cada una de estas partes está integrada por una serie de temas que eran los mismos para cada parte: “Lectura”, “Comprensión lectora”, “Ampliación del vocabulario”, “El discurso literario”, “Otros textos y contextos” y “Más lecturas”; luego tenían una parte llamada “Escritores en el taller” y un apéndice de actividades llamado “Integración”. La segunda sección es de gramática, normativa y ortografía, muy bien completitas, con todas las clases de palabras, proposiciones, conjugaciones y pronombres y también actividades de “integración”;

- Aha, y qué te parecen estas partes o secciones – me interrumpió Didáctica

- Me parece buenísimo porque lo que los chicos necesitan son estructuras. Admito que no entendí la relación que hay, por ejemplo, entre la “parte” y lo que aparece en el item “otros textos” porque, por ejemplo, en la parte de teatro en “otros textos” ven la publicidad. Yo lo hubiera puesto en poesía… pero no importa. Ah, me olvidaba, la sección tres se llama “Técnicas de trabajo” y es excelente, hasta les enseña en cuatro carillas a hacer una monografía… Lo mejor es que, aparte de estar bien estructurado para que los chicos no se pierdan, a los profes nos viene bárbaro porque prácticamente no hay que preparar la clase…

No sé por qué cuando dije eso se me ocurrió mirar hacia delante y ahí me vino un escalofrío, cuando vi a través del espejo retrovisor a doña Paula mirándome, haciendo un gesto con la palma inclinada sobre el cuello como señal de cortarme la cabeza. El auto frenó en ese instante, pero en lugar de bajar de él, la ventana del lado de Didáctica, a mi izquierda, se bajó completamente.

Para mi sorpresa se veía un curso de escuela. No podría precisar de qué año serían, pero no era más de tercer año. El curso se veía revuelto, como si esperaran al docente. Yo estaba muy asombrado de lo que veía porque los chicos tenían como algo diferente, la forma de vestirse, no sé. Uno de los chicos de pronto gritó “ahí viene la oveja” pero nadie pareció darle importancia…

Profesora, le repito, yo se que va a pensar que estoy loco y me hago cargo, por eso voy a dejar esta carrera. Yo pensaba que era lo mejor, tres meses de vacaciones, empleado del estado, la mejor manera de zafar, pero estaba equivocado…

De pronto, en el aula me vi entrar a mi mismo, tendría unos diez años más, no sé. Una panza irreconocible, calvo con los rulos medio canosos a los gritos pidiendo silencio sin que nadie me prestara mucha atención.

- Buenos días…Quieren hacer silencio por favor. Silencio dije… Vamos a la página 128, “los verboides”, Fernández, ¿quiere sentarse? ¿trajo el manual? ¿no? tiene un uno Fernandez, ya va por el tercero del trimestre, si sigue así le vamos a decir Atila, como el Rey de los Hunos.

No podía creer lo que mis ojos veían. Las miraba a las Marías que ponían cara de nada y a la vieja directamente ni la miré. Volví a dirigir mi atención al aula…

- Lean el capítulo y hagan los dos primeros puntos de las actividades que los vamos a chequear al final de la clase, el tercer punto me lo hacen de tarea para la próxima. Ya saben, tarea que pido y no está…

- ¡Tiene un uno! – contestan los alumnos a coro

- Vieron cómo aprenden – dije o dijo, qué se yo…

Yo me empecé a sentir muy incómodo con lo que veía, especialmente porque después de dar la consigna (vi que) me senté mudo en el escritorio mientras los alumnos trabajaban o hacían que trabajaban. Pude escuchar el cuchicheo de un grupito: “siempre hace lo mismo y después no pide una mierda”; “si le preguntas algo te repite lo que dice el libro como un loro”; “es un forro”; “para mi que es puto”.

Para ese entonces ya estaba de todos los colores, profesora. Las miré a las Marías y moviendo la cabeza nerviosamente les pedí que nos fuéramos, que me llevaran a mi casa de nuevo.

De respuesta sentí un “no”, como chistado, acompañado con el gesto de la cabeza pertinente, que Doña Paula hacía mirándome a los ojos a través del retrovisor. Las otras no decían nada y el auto arrancó de nuevo dejándome el vomito en la garganta otra vez.

El auto se detuvo y esta vez, desde la ventanilla, vi a alguien en una oficina que hablaba por teléfono:

- Sí, ese mismo, calvo de rulos. Bueno, ahora es pelirroja y con lacio definitivo… si con la guita que se lleva se puede poner seis pares de tetas más… No, vos te confundís… Ese mismo, claro, pidió una licencia psiquiátrica y después se pasó a tareas pasivas y bueno… lo demás ya sabes… entró de la mano del gerente en la editorial pero ahí todavía no era gordo y calvo… claro, las primeras se las pagó el viejo… y si, de a poquito, de a poquito, fue trepando y ahora dirige la colección…

Nuevamente no entendía nada, o no quería entender, pero mi ignorancia duró poco. Para qué voy a dar vueltas con esto. De pronto, por la puerta de la oficina aparecí, más viejo… o vieja, porque ahora era una travesti y, evidentemente, la persona que hablaba por teléfono respondía a mis órdenes.

- ¿Otra vez hablando por teléfono? Si estaríamos en clase le pondría un uno…quiere cortar por favor – yo (me) miraba anonadado aunque no tanto ahora que lo pienso - ¿ya están las pruebas de imprenta? – agregó/agregué

El pobre empleado le pasa a la señora unas carpetas que (¿yo?) empieza a leer ofuscadamente. Hablando sin parar.

- Les repetí quinientas veces que no quiero títulos con los nombres, no me importa si son licenciados, profesores o astronautas. ¿Ok? Todo lo demás está bien, a buena hora, estas ilustraciones están cada vez mejor. Me encanta… el instructivo para hacer un caleidoscopio va en “texto instructivo” animalitos de dios y en el cuadro de recursos estilísticos falta algo… ocho, nueve, diez… falta uno, eran once, asi que falta uno.. falta la sinestesia, burros ¿no leyeron nunca un poema?

Para ese entonces me agarré la cabeza casi llorando. Las Marías hablaban entre ellas y Doña Paula hacía una risita como diabólica:

- Pero qué bueno, vas a trabajar en Santillana - dijo María Observación

- Sí! Con lo que te gusta ese manual – sumó María Didáctica – Una gran carrera.

Yo estaba mudo, tenía ganas de matarlas, directamente.

- Bueno, mejor volvamos a la casa, se te va a hacer tarde para el trabajo de didáctica – dijo alguna de las Marías pero ya ni recuerdo cuál – Vamos Paulita, acelerá.

Así, más rápido que el viaje de ida, aparecimos en la puerta de casa de nuevo. Bajamos las cuatro, perdón, los cuatro. No sé por qué me siguieron de nuevo hasta arriba. Yo me sentía una piltrafa, lo único que quería era dormir. Salimos al patio, donde había empezado todo. Las marías dijeron “suerte con el trabajo” y batiendo sus alitas de mosca tomaron vuelo. Me intrigaba la mamá de Sarmiento, que no tenía alas y se quedó parada mirándome. De golpe, abrió los brazos hacia mí. A pesar de la violencia con la que me había tratado logró conmoverme y extendí mis brazos para abrazarla cuando de un cabezazo me hizo perder el conocimiento.

Me desperté en el mismo lugar donde me había sentado cuando creí que me desmayaba. Entré a la casa muerto de frío y vi que ya eran las seis de la mañana pasadas.

Profesora, no tengo nada que agregar, simplemente voy a dejar esta carrera y voy a estudiar peluquería, que siempre me gustó más que la docencia y bueno… creo que también me voy a dejar la barba, pero qué tiene que ver esto, ¿no? Disculpe, estoy dormido. Además, creo que así ganaré más dinero, con la peluquería. Cuando me reciba prometo cortarle el pelo a usted, ¿quiere? Disculpe las molestias y le pido que le envíe mis saludos al resto de los compañeros. Ah, una cosa, por favor, no profundice en detalles…usted me entiende. Por lo pronto, puede decir que me intoxiqué comiendo una pizza y que simplemente no llegué a tiempo.


microrrelato: una aventura intrigante



Estoy, ya llegué, me encuentro en este lugar conocido y desconocido a la vez, podría decir que es un lugar extraño conocido. La mezcla de lo pasado hace tiempo, con algo nuevo es categóricamente indefinible, que por momentos puede traer nostalgia y otras veces, no. Repaso los papeles guardados, los miro extrañada, no entiendo porque guardé ese tipo de lecturas, literatura poco placentera que me confunde y llena de pánico. Pero no dejo que el pánico alcance mi psiquis y continuo la marcha antes de perder la razón. Diviso algo a lo lejos tirado entre las hierbas, veo que es un manual de Lengua y Literatura, programa Kapeluz Norma Para Pensar y dentro de éste, encuentro un libro de menor tamaño con el título “Antología Literaria” Lengua y Literatura – Para Pensar, que a su vez, en el interior tiene un índice que divide lecturas en trece textos narrativos; ocho poesías y una obra de teatro. Tengo la certeza que me servirá de mucho y seguidamente me pregunto ¿Para pensar? El lugar es conocido, ya lo dije, pero esta vez me doy cuenta que algo me molesta y no puedo todavía determinar que, sigo buscando la salida. Hay un cartel grande que dice “Mitos y Leyendas” y siguiendo por ese sendero me encuentro con otros cartelitos, mas pequeños, señalizados que dicen: leer, conocer, producción oral y escrita, trabajo práctico, en los medios de comunicación. Los carteles grandes van cambiando sus títulos y se encuentran acompañados de números y fotografías que acompañan con las imágenes la idea del título del cartel “Imaginar mundos posibles”; “Los relatos de aventura”; “Descubrir mundos futuros”; ”En escena y en pantalla”; ”Explicar para informar”; “El lenguaje poético”; “Las novelas policiales”, pero los carteles pequeñitos siempre dicen lo mismo. Decido con temor ir por uno de ellos, tengo miedo de no poder salir más y quedar atrapada para siempre imaginando mundos posibles, pero decido y digo:-¡Ya estoy aquí!, debo seguir avanzando. Entonces ingreso por el lugar que tiene el cartel que reza “ Los relatos de aventuras” acompañado por fotos de hombres con espadas y coronas, recorten, elijan, corrijan, indiquen, averigüen, unan, dividan. Un cartelito pequeño dice “Amadis de Gaula” y aquí comienzan los relatos de aventura, transcriban, busquen, lean, numeren, relean, marquen. Luego con el título de “Los héroes de caballería” se informa un poco quienes eran y que hacían; “Funciones de los personajes”, se sigue con la lectura de un episodio de “Don Quijote de la Mancha” tachen, subrayen, justifiquen, expliquen, imaginen, comenten. Hay un sector de producción oral y escrita en la que se escribirá un relato de aventuras armen, releven, reemplacen, improvisen, decidan, preparen. Y otra de trabajo práctico sobre lo visto de El Amadis y el Quijote describan, recuerden, ejemplifiquen, comparen, completen. Me voy dando cuenta que, luego de cada cartel grande, las subdivisiones son iguales a lo largo del manual, lo que cambian son los temas. Sigo camino y llego a un lugar que dice “Lengua” y se ubica todo junto, casi sin respirar: signo, oraciones, preposiciones, subordinadas; determinen, indiquen, unan, formen, separen, usen, escriban, averigüen. Luego de esto termina el libro y es hora que saque los textos que traje en la mochila, que me amigue con ellos, creo que empiezo a entenderlos, y a quererlos un poco, estoy segura que me ayudaran a ver mejor las cosas. Se percibe, en el libro encontrado una manera casi amenazante en abordar los textos a leer, no tengo mayores explicaciones para justificar la sensación. Suena en mi conciencia, las lecturas hechas y me dicen casi al oído que con el Amadis se vuelve al clásico centrismo. Los relatos de aventura se pueden abordar de maneras diferentes, seguramente, lo que hace el libro es ir desde el principio de las creaciones literarias, para llegar a lo actual, pero al menos en este lugar lo actual no llega, queda como lo más cercano El Quijote. Estableciendo que se debe leer como cultura literaria y como realizar dicha lectura. La manera imperativa de las consignas es otra historia y se da a lo largo del libro. No hay lugar para el lenguaje ameno que invite a trabajar, a pensar, a reflexionar, y mucho menos a relacionar; Las tareas están mecanizadas y fragmentadas en los capítulos, no hay relaciones posibles entre uno y otro capítulo sino, estructuras marcadas como islas diferentes. Se nota la enseñanza de lo que hay que pensar y como ver y que ver en el texto, como también la lectura de obras legitimadas. No creo poder asegurar que lo encontrado es un objeto diseñado para fomentar la formación de lectores.

mónica

para otro microrrelato: ¿qué pasa con la escritura? ¿y con los saberes acerca de la lengua?

¿Y si le damos un golpe de horno? (Ensayo)



Dentro del buñuelo está el membrillo, a veces mínimo, pero cuando se llega a él, todo cambia repentinamente. El hecho es que en el intento de descifrar los “Saberes Clave” que propone el manual, me he encontrado con capas y capas de hojaldre que no hacen más que engordar, o proponer, en forma repetitiva, actividades ignífugas para la comprensión del conocimiento.

El manual establece nueve capítulos, los cuales, a su vez, están proporcionalmente integrados en tres géneros literarios, tales como: La cosmovisión realista, La cosmovisión fantástica y Ciencia ficción y visión del mundo.

En lo que respecta al primer capítulo, “La crítica en la ficción”, se propone un plan de trabajo que, luego de realizar un análisis, no devuelve las expectativas planteadas. Ejemplifico. El primer punto del plan de trabajo habla de reconocer el impacto de un clásico literario como El Quijote en otras manifestaciones artísticas, a ello la primera lectura propuesta por el manual es el capítulo XXII del ingenioso hidalgo de la Mancha. Dado que allí no se propone una lectura completa del texto, (y si bien eso será una decisión del docente, si lo cree oportuno o no) me pregunto, ¿puede reconocerse a través de un solo capítulo del Quijote su impacto en la literatura y, no solo eso, sino además, sobre otras manifestaciones artísticas? Tal vez sí, pero quizás habría que reponer algunas cuestiones esenciales de esta obra maestra.

además, aunque lo leyeran completo, no es solo ese texto. habría que recuperar el resto de las lecturas que serían hipotéticamente el impacto.

por otra parte, si el impacto hay que reponerlo…mucho impacto no tiene el quijote para los lectores del manual, por lo menos!

Claro que el manual ofrece diferentes obras literarias, como “Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Ensayo de imitación de un libro inimitable” de Juan Montalvo o imágenes e ilustraciones de diferentes artistas, a modo de descubrir una simbiosis, ya sea porque los textos se hablan entre sí o porque el arte grabado o plástico es la causa de un movimiento y no de un capricho de su autor; pero, no se profundiza en la importancia íntegra de la obra. Y esto que digo responde directamente al primer cuestionario que ofrece el manual luego de la lectura quijotesca.

es realmente muy quijotesca!

El mismo se aleja de uno de los llamados de Maite Alvarado, cuando habla de consignas de invención desde la imaginación de los alumnos y no desde el mundo real, ya que las preguntas apuntan a reproducir los saberes, o sea decir lo leído: “transcribí”, “enumerá”. Esto solo comprueba que el alumno leyó, no se propone la comprensión como situación de enseñanza, sino que a través de esta consigna se pone en juego la lectura atenta, algo así como buscar a Wally en un entramado de palabras que, individualmente, pierden su sentido conexo.

Otras de las actividades propuestas en este capítulo, pide explicar (y dar ejemplos) de afirmaciones (sobre el Quijote) que ponen de manifiesto diferentes cuestiones de la obra como: “el sinsentido de los gestos heroicos de don Quijote, pues sus hazañas siempre terminan perjudicándolo a él y a quienes lo rodean” o, “que el amor es, en definitiva, el móvil más profundo de todas las empresas que enfrenta el caballero de la triste figura”, ¿Es adecuado dar respuesta a esta consigna habiendo leído solo el capítulo XXII? O sea, pidiendo ejemplos, se sigue buscando al hombrecito rayado de anteojos grandes, dado que en el segundo manifiesto, se busca que el alumno transcriba el párrafo en el cual el Ingenioso Hidalgo habla de su amada.

además de que cierran otras respuestas posibles que no se le ocurrieron al autor de la consigna

Luego, dentro del mismo capítulo, otra de las consignas de actividad propuestas dice: RELACIONO e INTERPRETO”, aquí se afirma y a su vez se pregunta: “tanto don Quijote como Lázaro (Lazarillo), son antihéroes. ¿En qué sentido cada uno de estos personajes se aparta del modelo clásico de héroe? ¿Por qué?” si bien el concepto es exacto, me pregunto si en algún momento de este manual se explicó el binomio . (Imagino que tal vez esté explicado en el que fue hecho para cuarto año).

puede ser exacto en el binomio. no en otras visiones más generales…

Ahora, si bien el manual ofrece un apartado, el cual se identifica como: Los textos en estudio, donde puede encontrarse un análisis más próximo a “las claves del género”, “la crisis social de esa época”, “la picaresca como antesala del realismo”, “la parodia caballeresca” o “la génesis de la novela moderna”; el cual me parece adecuado en cuanto a los datos históricos, la breve (muy breve) reseña de autor (esto claramente responde al formalismo ruso por qué?), una crítica, (aunque fragmento de un recorte de diario) de Eduardo Galeano sobre el Quijote y la enumeración de características que responden a la cosmovisión planteada en la primer parte del manual, es necesario pensar si todo ello alcanza para clasificar y determinar si se hay en él una transición de lo cotidiano a lo científico. Los datos recabados son interesantes, pero resultan a simple vista como un exquisito recorte.

Según Eduardo García con el conocimiento cotidiano se busca utilidad y con el científico certeza, ¿el manual que tipo de conocimiento es? Si no hay en él, por ejemplo, la necesidad de buscar distintos tipos de lecturas, si no se propone la lectura como construcción de quien lee, o si no se propone una lectura transversal y no solo lineal, no se conseguirá entonces que el alumno deje de ser repetidor de ideas repetidas. Además se seguirá desmembrando la precariedad cultural lectora de los alumnos que no acostumbran leer habitualmente en sus vidas fuera de la escuela.

esto habría que verlo. qué lectura? la lectura del quijote? la lectura de textos canónicos? la lectura de literatura?

qué textos leerán los alumnos? qué declaran que leen? quizás no declaran todo lo que leen…porque no quieren o porque nadie les pregunta…

Porque tal como expresa Privat, no hay que destruir la lectura popular con obras sumamente cultas, debe existir una transformación, una transposición, ayudar a los alumnos en el camino de lectores, y para ello es totalmente necesario proponer e inmiscuirlos en distintos modos de lectura.

Ejemplo similar se encuentra en el capítulo cinco, Los mecanismos de lo fantástico en Cortázar. Aquí la primer lectura propuesta es Casa tomada, y si bien los ejercicios de escritura los considero adecuados, ya que a través de las características indicadas en el capítulo, se puede llegar a las consignas planteadas, no sucede lo mismo con el proceso de lectura. En ningún momento el manual propone una discusión de ideas u opiniones, solo importa responder a los criterios estéticos del cuento fantástico, pero no se elabora la comprensión de lectura, no se habla de sensaciones, solo se propone escribir sobre imaginar quienes toman la casa.

En cuanto al precepto escriturario, algo que propone el manual en cada uno de sus capítulos, se puede ver él un trabajo adecuado y creativo en cuanto a lo que Alvarado propone sobre como la elaborar consignas claras y no ambiguas. Es decir, bajo el entendimiento de que lo amplio cierra los espectros, y lo reducido abre los caminos, en la actividad ESCRIBO MI VERSIÓN (consigna de escritura) se da una serie de pautas para que el alumno no divague más de lo necesario, se ordenan circunstancias, como por ejemplo: ¿Qué pasaría si su delirio (Quijote) se tornase realidad y se encontrara con Amadís de Gaula, un héroe de ficción?, además, la consigna propone elegir el tono, el vocabulario, si el relato va a ser en 1° o 3° persona, narrador omnisciente o testigo. Además, se propone utilizar un lenguaje claro, cohesión y coherencia (si es un quinto año, ¿ya se explicó esto?), reglas ortográficas y puntuación. En palabras de Alcira Bas, diría que la escritura en el manual propone de algún modo exploración, búsqueda y descubrimiento, aunque no necesariamente propone la escritura como medio y fin de la enseñanza, sino como una práctica más dentro de la órbita escolar, o sea, la consigna de escritura concibe que el alumno actúe sobre los conocimientos almacenados, la escritura así queda reducida a los parámetros preestablecidos en la configuración del ejercicio. Por ello mismo pienso que tal vez a ESCRIBO MI VERSIÓN habría que agregarle la palabra CERCADA. De todas formas puede vislumbrarse una elaboración más sostenida sobre las propuestas de escritura que sobre las de lectura.

En términos generales el manual guarda un esquema muy similar en cada uno de sus capítulos, parece coexistir en él la idea de llegar a un mismo conocimiento a través de pistas ingenuas y de respuestas implícitas en la pregunta, no se abre el debate sobre posibles nuevas interpretaciones. Quizás haya en algunos capítulos mejores propuestas de escritura que en otros, o un análisis más acabado sobre el movimiento o género que trata. También, si bien esto no aparece en el primer capítulo, se propone en el manual debates en grupo y exposiciones en el aula sobre aquello trabajado. Además, algo muy interesante, siempre está presente la idea de interpretar el arte literario en comunión con el arte plástico, musical, fotográfico, cinematográfico o filosófico, ejemplo de ello son las dos imágenes reproducidas en el capítulo I de diferentes ilustraciones que acompañaron ediciones del texto “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”. En lo que respecta a las propuestas de Investigación y Exploración, ya sea en bibliotecas o internet, son imprecisas, ya que no es la misma cosa, una biblioteca y el internet, ni tampoco responden de la misma manera ante su requerimiento. De todas formas entiendo que el sentido de investigación y exploración dentro de este manual está pensado desde un sentido de búsqueda, y no desde la intensidad y significancia que se le atribuye por ejemplo a un investigador científico.

puede ser…pero cómo sería buscar?

Cascadas de preguntas me invaden. Pienso en el propósito de la enseñanza, la escuela, las editoriales, los profesores que buscan cambios, los alumnos acorazados, la pedagogía tradicional, la nueva escuela, el niño creativo por naturaleza, el manual. El manual ¿es una referencia cultural? ¿Actúa de vía para que el alumno aprenda y aprehenda? ¿Está en ellos el conocimiento científico?

Finalizando (¿hay un fin?). El membrillo no siempre está donde lo buscamos, a veces hay buñuelos que se pasan de pinta, pero al masticarlos, nos encontramos con una superficie vacía. Si rebuscamos, encontramos, ¡pero ojo! que el azúcar no endulce el conocimiento.


Manual Saberes Clave, Santillana, Quinto año. Editado en 2011. (No se aclara para que tipo de quinto año es)

juan