Estimado Sr. Editor:
Las pocas decisiones que he tomado en el capítulo del manual se redujeron a las pocas herramientas que tuvepara trabajar sobre el género encomendado. Sé que resulta deshonesto decirlo en esta instancia y por este medio; pero verdaderamente me confié, me confié en mí y en el tiempo. Dándome cuenta tarde, muy tarde que para esta labor hubiera necesitado más elementos, pero no solo de índole teórica sino también práctica- una decena más de borradores, una decena más de debates entre compañeros colegas y otras decenas de lecturas-Pero bueno, olvidándome de lo que no tenia me limité a pensar en lo que si tenía. Traté de ordenar un poco esas pocas cosas para luego sentarme a escribir. No estoy muy a gusto con lo producido- si tampoco es de su agrado podríamos convenir juntos qué modificar y qué reelaborar -.
Busqué centrarme en la clara marca subjetiva del género a pesar de su carácter no ficcional que lo aleja de otros géneros también no ficcionales y establecí- como pude- una comparación. También me centré en la estructura argumentativa que sostiene el formato ensayo- aunque en este punto sí que decidí no adentrarme en conectores lógicos, silogismos, etc que hacen a un tipo de argumentación más dura utilizada en ciertos textos como son los “tratados”-En lugar de irme por este lado, me fui por el lado de la creatividad que permite dicho género pensando a la argumentación como un elemento que hace todo lo posible para sostener una idea por fuera de todo rigor lógico y científico.
En cuanto a “decisiones no posibles” no existieron en este capítulo. Lo humildemente decidido está inscripto.
Saluda a usted.
Una iniciática trabajadora.
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