Estimado editor:
Mi capítulo asignado dentro del manual, tiene como finalidad enseñar el género “publicidad y propaganda gráfica”.
Mis manos inexpertas hicieron un primer intento o borrador que plantearon el capítulo en el formato “cuento”, elegí ese formato porque me resultó dinámico, entretenido, cumple con el requisito no mimético y personalmente (aunque mi redacción es mala) me resulta más fácil de realizar, si se trata de un cuento mis manos fluyen en el teclado.
Luego se presentó el desafío de enseñar a través de ese cuento.
Ya que en la anterior consigna designada “analizar un manual con libertad de género” no pude “desestructurarme” internamente y salir de lo académico de un tirón; esta vez busqué la manera de dirigirme al destinatario sin salirme del formato elegido. Por eso decidí que las letras en verde estuvieran dirigidas al lector dándole consignas a realizar. De esta manera salí de ese apuro. El resto de la historia fue fluyendo, una idea tras otra, hasta tropezar con varios errores como:
· Proponer que el lector elabore propagandas por si mismo. (cuando hasta para el profesional resulta un reto)
· No enseñar otra cosa que no sea mi tema, cuando existen otros saberes disciplinares que pueden acoplarse perfectamente.
· Suponer que “se conoce” algunos conceptos y no explicarlos.
“Mismos aspectos” que critiqué a la hora de analizar un manual para cumplir la primera consigna.
Posteriormente quise enmendar esos errores, poniendo en boca de otro personaje, esta vez un especialista “el agente publicitario” que explica las características y aspectos del tema en cuestión. Las actividades se presentan en los diálogos que suponen alguna respuesta de los alumnos, tales como ¿y que pasa si no hay texto? cuando me refiero a signos icónicos, es decir, imágenes que expresan “algo” sin tener un texto que lo explique, con este recurso tengo como finalidad que los alumnos puedan conocer las características principales del género “publicidad y propaganda gráfica”.
En cuanto a la relación con otros saberes, utilicé el texto argumentativo y sus partes para persuadir al destinatario, junto con el género epistolar en el momento en que Emanuel le escribe una carta a su jefe.
tendría que haber un desarrollo en el diálogo. quizás resulte totalmente inverosímil...pero bue, habrá que encontrar un punto en la tensión entre lo narrativo y lo didáctico!!
Traté (quizá sin lograrlo) que todo estuviese claro y explícito para no dejar baches.
Y por último y principal (por lo menos para mi) lo que no pude lograr fueron las 8 benditas hojas!
con las imágenes llegaría, pero no puedo subirlas aquí. esto fue debidamente avisado!!!!
Pido mil disculpas por esto, pero antes de rellenar con lo que “no se” y estafar a mi público, prefiero ser sincera y decir plenamente con el corazón en la mano que “cada palabra escrita en este trabajo ha sido creada,mmmmm analizada, pensada y repensada por esta humilde servidora”.
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