Capítulo: Descenso al inframundo
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Acá habrá un cuadro con lo siguiente:
El descenso al inframundo es, en la tradición épica clásica, (por ejemplo en La Eneida, de Virgilio y La odisea, de Homero) una parte del recorrido que el héroe realiza como símbolo de su predestinación. Los dioses del Olimpo determinan el destino de cada persona y una vez que eligen a la indicada, dejan que descienda a la morada de los muertos, el Infierno, para que allí encuentren no sólo las almas de sus seres queridos sino también algunas indicaciones importantes para seguir con su viaje. Pero como nada es fácil en la vida del héroe, para llegar y salir del Infierno tendrá que seguir algunas tradiciones y sortear algunos obstáculos. Una vez que asciende al mundo de los vivos, continuará su viaje cuyo fin será, seguramente, llegar a su patria.
Lo importante de este descenso es que el héroe no vuelve a ser el mismo sino que se renueva con cada palabra y consejo que recibe.
Por ejemplo, en el Canto VI de la Eneida, su héroe, Eneas, desciende al infierno en busca de su padre, quien le adelantará no sólo su futuro brillante sino algunas dificultades que tendrá que sortear para llegar a ellas.
Sigo preguntándome por esta decisión. Muchos héroes (no solo los “clásicos” descienden al inframundo o algo similar. No sería interesante ir abriendo esa mirada y este canon?
al llegar al final del capítulo: qué tiene que ver con esto?
de dónde salió la diosa muda?
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Para nuestro héroe, Emanuel, ha llegado un momento muy especial y dificultoso. Antes de seguir su camino ganando batallas para volver a su amada patria, debe sortear otro obstáculo: el descenso al mundo infernal. Allí se encuentra la morada de las almas de los muertos, separadas puntillosamente: en el Tártaro se alojan las malas personas, los delincuentes y los que osaron cuestionar las disposiciones de los dioses; en los Campos Llorosos están las almas de los seres que no respetaron el destino y se suicidaron; y en los Campos Elíseos se hallan los buenos, los que murieron por decisión de los dioses pero que los mortales no se explican el motivo porque no hubieran querido que se fueran.
De dónde sale todo esto? No tiene fuente?
Allí Emanuel debe encontrar a su padre. Ése es el objetivo del descenso. Él le revelará unos consejos importantísimos.
El problema es que la entrada de los seres vivos y el recorrido por este lugar están obstaculizados por una diosa maligna que le advierte las dificultades que va a tener en el camino, pero no puede ayudarlo…sólo le marca el rumbo. Si resuelve estas dificultades va a poder encontrarse con su padre, conocer el futuro que le deparan los dioses y seguir su camino.
Cuando llega a las puertas del Infierno, se encuentra con un libro de proporciones extraordinarias, parece puesto allí a propósito, para ser visto sí o sí. Emanuel lo agarra y lee la tapa:
La ciudad, de Mario Levrero. Colección Mundos imaginarios. Editorial Plaza Janés.
Aunque él es un asiduo lector, no conoce a este autor, intenta preguntarle a la diosa que lo acompaña pero ella sólo hace silencio y le señala un papel dentro del libro.
Allí encuentra una consigna, la primera de las muchas que tendrá que resolver si quiere realmente ver a su padre.
1° consigna: Anticipación de lectura
Escribí una hipótesis de lectura antes de leer la novela.
Para qué?
Mirá atentamente la tapa (título y dibujo), la contratapa, las solapas, etc. Estos elementos son parte del paratexto que aparecen como un primer acercamiento visual y funcionan de manera significativa con el texto propiamente dicho.
¿Qué te sugieren? ¿Qué esperás encontrar cuando lo leas? ¿Quién decide estas cuestiones, el editor o el escritor?
Compartilo con tus compañeros en voz alta para ver las diferentes cuestiones que surgen.
Vos estás muy interesada en los prólogos. Acá ni se mencionan. Para qué tendría que hacer esto el lector? Fijate que no levantás nada. Los mandás a charlar entre ellos de qué?
quizás es más interesante recorrer esto al final, cuando están pensando en SU novela. el interés es otro y este libro puede servir de modelo y de disparador de montones de preguntas (y soluciones)
2° consigna: Lectura completa y atenta a qué?
Sólo una vez que termines la consigna anterior, podés leer la novela completa.
Al terminarla, volvé a tu hipótesis y reflexioná sobre la anticipación que tuviste: ¿Podés decir que se confirma tu hipótesis? ¿Lo que pensaste al principio, antes de leerla, se modificó con la lectura o se mantuvo? ¿Cuáles pensás que son los motivos por lo que esto sucedió? ¿Encontraste lo que esperabas cuando analizaste el paratexto? ¿Es la ciudad que te imaginabas encontrar en las caracterizaciones de este texto?
Ahora detengámonos en una cuestión relacionada con lo anterior: en la novela se juega con los conceptos de ciudad y pueblo. Hay una concepción sobre estos que queda implícita en toda la lectura. Rastreá los momentos donde se ve la diferencia: el protagonista llega a un lugar desconocido que no duda en catalogar como pueblo pero los habitantes hablan de ciudad cuando se refieren al lugar donde viven… ¿qué características pensaba encontrar el protagonista para atribuirle el concepto de ciudad? ¿Por qué los habitantes insisten en llamarla así? Sobre todo el personaje de Giménez es el que más hincapié hace en esto. ¿Cuáles son los puntos de vista de cada uno, protagonista y Giménez, para nombrar de determinada forma al mismo lugar?
Fijate la diferencia entre esta consigna y la anterior. Aunque no decís cuál es la respuesta, vas guiando la lectura hacia algún lugar que te interesa. (y solo ahí la lectura sería ATENTA, prestando atención a esto que vas poniendo en foco)
El héroe avanza con estas consignas entusiasmado.
Cuando las termina y cree que va a entrar por fin al Infierno, la diosa le señala otro papel… donde hay más consignas…
3° consigna: Focalización en el narrador
Ahora vamos a ocuparnos de la persona que tiene la voz en el texto, en nuestro caso, es el protagonista. Por eso vemos que está narrado en primera persona, ¿no?
Buscá las marcas de subjetividad que te indiquen la presencia del narrador- protagonista. ¿Qué sentimientos y pensamientos prevalecen en él?
Hay muchas referencias a los sueños, buscalas y transcribilas en tu carpeta o marcalas en el libro, para tener un panorama total de ellas. ¿Qué sentido tienen estas inclusiones? ¿Puede ser que todo el viaje que el protagonista realiza sea un sueño? Buscá algunos indicios que confirmen o refuten esta idea.
Si nos preocupamos por la lectura atenta podría hacerse una doble lectura. Unos leen buscando confirmar el sueño, otros, confirmar lo contrario
Estamos pensado en una lectura colectiva, no es la lectura del lector solitario
Como una ayuda para nuestro héroe… hay un ejemplo:
“Como si por anticipado, se supiera cuáles, siempre, iban a ser mis resoluciones, aunque yo mismo las ignorara y decidiera en el momento…” Esto piensa el protagonista en la página 90… ¿te ayuda? Esperemos que sí.
De lo que sí podemos estar seguros es de que nuestro protagonista cuenta un viaje con algunas particularidades, especialmente en las características que tiene el lugar donde llegó…
4° consigna: Eligí tu propia aventura.
Buscá en el manual el capítulo dedicado al Diario de viajes. Ahí lo envía la diosa a nuestro héroe. La tarea para él es desentrañar si realmente podemos decir que esta novela es un Diario de viajes. Si el objetivo del protagonista es contarnos el itinerario de su viaje a este lugar tan particular. ¿Qué te parece? ¿Por qué? ¿Es suficiente con que esté escrito en primera persona y se narre un viaje? ¿O no? ¿Qué sucede con el narrador en el Diario y en la novela? Depende. Del texto, de qué diario, de qué novela. Habría que ser más específico
Emanuel vuelve cansado de esta aventura, quiere descansar un poco, pero la diosa le advierte la urgencia de continuar. El recuerdo de su padre lo anima a seguir.
5° consigna: Argumentación.
Al protagonista se le presentan dos posibilidades al final:
1) Giménez lo invita a quedarse en la ciudad, le ofrece un buen trabajo y le repite varias veces la necesidad que el lugar tiene de gente como él, además le brinda asilo casi ideal en su casa (comida rica, lavado de ropa, etc.)
2) A falta de medios de transporte en el lugar, el protagonista cambia un reloj por una bicicleta y busca desesperadamente una estación de ferrocarril. Cuando llega a la estación del pueblo, rara como éste, alguien lo conduce a otra estación, lo que sería una estación normal para él. Desde allí parte de la ciudad-pueblo hacia Montevideo.
¿Qué posibilidad hubieras elegido vos? ¿Te hubieras quedado o hubieras huido cuanto antes? Escribí al menos cinco argumentos que justifiquen tu elección.
Argumentar es defender coherentemente tu posición o punto de vista frente a los demás.
Ya lo hicieron con el sueño y el no sueño
Compartí los argumentos con tus compañeros para ver qué decisiones tomaron ellos y por qué motivos.
Escribí un relato donde cambies el final de la novela: el protagonista decide quedarse en ese lugar ya que no tiene motivos para volver a su casa. ¿Qué sucede allí? ¿Se cumple todo lo prometido por Giménez? ¿Cómo vive el protagonista en ese lugar? ¿Le cambia la percepción en la concepción que tenía del pueblo y la ciudad?
El héroe se queda pensativo. Está muy acostumbrado a viajar, a llegar a lugares raros y a tener que irse de un día para el otro, a conocer gente a la que no vea más que una vez. Él sólo quisiera volver a su patria y quedarse allí para siempre… pero faltan algunas cosas por resolver antes de hablar con su padre y regresar. ¡Qué largo se hace el viaje cuando uno espera ansioso llegar a un lugar determinado!
6° consigna: Paratexto
Ahora vamos a centrarnos en dos cuestiones del paratexto: el epígrafe y el prólogo. Repasá lo mencionado en la consigna uno.
El epígrafe marca la entrada a la novela. Generalmente es una cita de otro texto escrito que el autor cree pertinente por relacionarse de algún modo con su texto:
-Veo allá lejos una ciudad, ¿es a la que te refieres?
-Es posible, pero no comprendo cómo puedes avistar allá una ciudad,
pues yo sólo veo algo desde que me lo indicaste,
y nada más que algunos contornos imprecisos en la niebla.
Kafka
¿Qué relación establecés entre este epígrafe y la novela? Buscá con un compañero otra frase que te pueda servir como epígrafe en este caso?. Compartilo con el curso para ver las diferentes posibilidades. Seguro que cada elección es diferente ya que todos podemos seleccionar un epígrafe u otro de acuerdo a lo que queramos decir con eso.
Lo importante es que te coloques en el lugar del autor de esta novela y busques otro epígrafe que te parezca pertinente.
El prólogo también funciona como una entrada al texto. Es escrito por alguien que toma una posición sobre la lectura, opina, critica o simplemente abre interrogantes. Se ubica siempre antes del texto propiamente dicho, como un adelanto, una sugerencia, un punto de vista o una hipótesis de lectura que el escritor hizo del libro.
En nuestro caso, primero vamos a centrarnos en un prólogo escrito por Antonio Muñoz Molina para la edición de la editorial Plaza Janés (el que encontró nuestro héroe en la entrada del Infierno) para compararlo luego con otro… veamos qué dice sobre el libro. Si no lo leíste antes, es el momento de hacerlo.
Las características que Molina encuentra en el texto y que el héroe puede marcar son:
1) Apenas hay asideros espaciales o temporales que delimiten la historia
2) Su narrador, su dudoso protagonista, que no tiene nombre, se mueve por una geografía despojada de ellos
3) Casi es una revelación, que muy cerca del final se aluda a un punto de destino localizable en los mapas: Montevideo.
4) La arbitrariedad en llamar a ese lugar ciudad
5) El desasosiego instalado en toda la obra
6) La sensación parecida a los sueños que predomina en la atmósfera de lo narrado
7) La calma inhumana del protagonista ante semejante espectáculo
8) Sentimientos que prevalecen en el lector: melancolía, amargura y exasperación
¿Estás de acuerdo con las cuestiones puntualizadas por el autor de este prólogo? Si lo leíste primero, ¿te condicionó la lectura de la novela?
Emanuel se queda pensando. Él sí leyó el prólogo antes de leer la novela y un poco fue condicionado por éste… cuando termina de contestar las preguntas, la diosa que sigue a su lado sin hablar, le señala otro papel… resignado va a buscarlo. Allí hay otro prólogo a la misma novela. Escrito por Ignacio Echeverría en la edición De bolsillo de la Editorial Contemporánea del año 2008:
“Contarás la novela en el prólogo: así formulaba Mario Levrero lo que, según él, venía a ser una especie de tácita ley española. Lo anota con fastidio en su gran libro póstumo La novela luminosa (2005), en una entrada de diario correspondiente al domingo 10 de diciembre de 2000. Recuerda Levrero, a este propósito, el prólogo que Antonio Muñoz Molina acababa de escribir entonces para La ciudad, que se editaba por primera vez en España (año 1999). Le parecía a Levrero que, aún cuando el argumento de La ciudad carece de golpes de efecto susceptibles de ser revelados de antemano, Muñoz Molina impedía al lector, con su prólogo, descubrir por sí mismo qué es lo que se siente ante ciertos pasajes o ver por sí mismo cómo va evolucionando la trama. .
La verdad es que no hay para tanto. El prólogo de Muñoz Molina se las arregla como puede con una novela muy difícil de presentar, acerca de la cual apenas consigue más cosa que sembrar la sospecha de que resulta impenetrable, o simplemente exasperante, como lo son casi todos los sueños contados con cierto detalle. Pues, bastante plausiblemente, Muñoz Molina compara la novela de Levrero y su peculiar lógica narrativa a eso mismo: a un sueño.
Pero si no vale contar la novela ni tampoco sugerir los estados de ánimo a que su lectura puede dar lugar, entonces ¿de qué se puede hablar en un prólogo? Da la impresión de que Levrero es partidario de que no se hable de nada, es decir, de evitar cualquier prólogo. Y si ha de haberlo, entonces que diga lo menos posible sobre el libro en cuestión.”
El héroe nota que en este prólogo se ponen en juego varias voces que apoyan o critican al prólogo de Muñoz Molina, como si hablaran entre ellos los autores de los prólogos y el autor de la novela.
¿Qué voces podés reconocer? ¿Qué dice cada una de ellas del prólogo de Muñoz Molina? ¿Cuál de las posturas te parece la más acertada?
Ignacio Echeverría deja latente una pregunta muy importante: ¿de qué se puede hablar en un prólogo? ¿Podemos determinar algunas características que el prólogo tiene o depende mucho de lo que cada escritor quiera decir sobre el texto que prologa?
Discutí con tus compañeros en grupo las posibles respuestas a esta pregunta.
Buscá otros prólogos para comparar con estos dos que vimos.
Argumenten y compártanlo entre todos para ver las soluciones.
Escriban con el mismo grupo que formaron un prólogo sobre esta novela. Tomen en cuenta la discusión sobre la pregunta de Echeverría. Les conviene primero ponerse de acuerdo sobre las impresiones u opiniones que de la novela tengan. Después tendrán que elegir qué quieren decir en el prólogo sobre el texto: opinar solamente, criticar, adelantar el argumento, facilitar la interpretación a otros lectores, compararlo con otros textos que hayan leído, etc. Por último, podrán ponerse a escribir. ¡¡Manos a la obra!!!
Emanuel está casi rendido, sus fuerzas ya no le responden… intenta tirarse a descansar pero de nuevo la diosa maldita le recuerda que debe seguir… por lo menos ahora le esboza una sonrisa y le dice que falta menos.
7° consigna: La nominalización
Como afirma el tan cuestionado Muñoz Molina en su prólogo, el interrogante empieza en la ausencia de nombres que identifiquen a las personas y a las cosas. No tienen nombre ni el protagonista, ni la ciudad a la que llega, ni muchos de los personajes, ni los negocios del lugar, etc. Sólo algunos podemos rastrear pero son tan genéricos (Giménez, María, Ana, Zapatería, Estación) que parece casi a propósito y más desconcertante aún. Hasta la Empresa (con mayúscula siempre) no tiene nombre ni dueños. Sólo sabemos que es ella la que controla a Giménez y el buen funcionamiento de la estación de servicios y la que decidirá el momento en que el pueblo al que llega el protagonista será convertido en una esplendorosa ciudad. Como un titiritero que maneja los hilos, la Empresa es la encargada del lugar y para quien se tiene todo en orden y pintado (para ella sola, porque según el protagonista no pasan autos y no vive mucha gente allí).
¿Qué función te parece que cumple en el texto esta falta de nominalización?
Si tuvieras que representar la obra en un teatro: ¿qué nombres les pondrías a los personajes principales y al lugar donde se desarrolla la acción? ¿Conocés algún lugar que se pueda identificar con este pueblo-ciudad? ¿Dejarías el mismo título de la novela o buscarías otro?
8° consigna: La escritura final
Armá grupos con tus compañeros y escriban cada grupo el capítulo de una novela corta, a la manera de la leída. Hagan de cuenta como si llegaran por primera vez a una ciudad y varios habitantes les sugieren lugares para recorrer (la catedral, una plaza importante, el museo, la biblioteca, un parque de diversiones, etc.). Cada lugar será un capítulo pero todos deben estar relacionados entre sí.
Como este manual?
No parece tan sencillo!
Puede ser una ciudad real que elijan o ficcionalizarla. Al terminar, compártanlo entre todos y formen un solo libro anillado o abrochado para darle la idea de unidad.la idea de unidad es un poco más compleja que un anillado!!! Este blog es un lindo ejemplo de que un montón de cosas todas juntas no adquieren unidad solo por estar juntas! Por último, piensen en el paratexto: título, dibujo de tapa, contratapa, solapas, epígrafe y prólogo. La profesora puede hacerles el prólogo después de haber leído toda la novela que crearon.
Bienvenidos al mundo de los escritores.
El héroe se reunió con sus compañeros de viaje. Ellos no podían descender al Infierno pero sí ayudarlo con estas cuestiones. Después de un largo rato, terminaron la consigna y maravillosamente se abrieron las puertas del Infierno…
Emanuel saltó de alegría y la diosa le hizo señas de que bajara.
Todo lo que veía era maravilloso, difícil de explicar, raro. Se sentía casi como el protagonista de la novela que había leído. Una mezcla de sentimientos y sensaciones lo atravesaban. Le preguntó a un alma dónde podía hallar a su padre. Hacia allí se dirigió. Estaba tranquilo sentado bajo un árbol. Charlaron largo rato. Los consejos que le dio fueron muy importantes. Tomó nota de todo y partió… él no tenía que pensar, como el protagonista de la novela, si quedarse en ese lugar o no.
Tenía mucho para hacer: sobre todo tenía que seguir con el capítulo siguiente de este manual antes de regresar a su patria lo antes posible. Hizo un gesto con la mano y la diosa lo guió hasta la salida…. Aquí ya comienza otra historia… fijate cómo sigue.
laura,
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