viernes, 25 de noviembre de 2011

reyna y cerdo y pimienta seguido de los consejos de una oruga a cargo de felipe

un juego de cartas que no podemos reproducir aquí.

A

similando el nuevo tamaño de su cuerpo, Alicia se encontró frente a una casa ligeramente sorprendida de lo que veía: un lacayo con cara de pez que recibía a otro con cara de rana.

2

Se trataba de una invitación dirigida a la duquesa para jugar al croquet con la reina de corazones. Los lacayos, quienes tenían pelucas con pelo rizado en bucles, al despedirse se inclinaron tanto…que ambos quedaron enredados.

3

¿Imaginan una rana y un pez enredados de alguna manera? ¡Con lo resbaloso que tienen el cuerpo! Si alguna vez tocaron una rana o un pez, sabrán de lo que hablo. ¿Cómo habrán hecho para ponerse una peluca sin que se les caiga de la cabeza?

4

Alicia tocó la puerta y le extrañó mucho que nadie abriera, entonces, el lacayo rana que estaba afuera explicó: - Golpear a la puerta tendría sentido, si tuviéramos la puerta entre ambos. – (¿No les parece lógica esta respuesta?) Sin embargo, la conversación se tornó de manera tal, que Alicia irritada decidió entrar por su cuenta.

5

Cuando por fin logró pasar a la casa, adentro estaba la duquesa con un bebé, la cocinera y un gato. Todos estornudaban gracias a la sopa con demasiada pimienta que preparaba la cocinera.

6

Todos estornudaban excepto el gato de chesire que hacía honor a su raza sonriendo (Todavía me pregunto por qué los gatos de chesire sonríen, tendrán buena onda imagino, ¿Ustedes en esa situación, no estornudarían también? A todo esto, ¿por qué Alicia nunca estornudó? Este cuento es muy raro).

7

La duquesa lanzaba por el aire al bebé recogiéndolo al vuelo y cantando: La pimienta al nene hace estornudar. ¿No será que el nene quiere molestar?. Después lo lanzó a los brazos de Alicia como quien lanza una pelota porque se tenía que arreglar para el juego de croquet con la reina, mientras salía la cocinera le lanzó una sartén que casi la alcanza.

8

Alicia salió de la casa con el bebé, éste se movía tanto que para retenerlo en sus brazos encontró la manera de anudarlo desde la oreja derecha y el pie izquierdo. Para entonces el bebé dejó de estornudar y comenzó a gruñir.

9

¿No les parece lógico? ¿Qué harían si alguien los anuda de esa manera? Estoy comenzando a pensar que Alicia fue la culpable de la transformación de ese bebé. Perdón, sigo contando:

10

¡no gruñas! ¡ese no es un modo apropiado de expresarse!. Le dijo Alicia al bebé, y mientras lo miraba se dio cuenta que el bebé se transformaba en cerdito. ¡Si piensas transformarte en cerdo no querré saber nada contigo!. Dijo Alicia, y al ver que de todas formas el bebé se transformó, terminó abandonándolo en el bosque.

J

amás Alicia se habría imaginado que un cerdo sea más lindo que “su versión niño”, pensó que algunos niños harían bien en transformarse en cerdito. (¡Qué lejos está Alicia de sentir como una mamá!, ¿no les parece?) De pronto, apareció un gato de chesire sobre la rama de un árbol:

Q

ué clase de gente vive por estos lados? Le preguntó Alicia. – Por ahí, vive el sombrerero, y por allá una liebre de marzo.- respondió el gato. Luego de pensarlo, Alicia decidió visitar a la liebre.



pero jugamos y ganó felipe.

que escribe estos


CONSEJOS DE UNA ORUGA


Sentada arriba de un hongo

Y ajena a lo que pasaba,

Alicia vio que fumaba

Una oruga un poco ausente,

Quien al verla de frente

Apenas si despertaba.



Se miraron un momento

Y la oruga preguntó

“Che decime, vos quién sos?”

Alicia, tan confundida

Le dijo que no sabía

“Tantas veces cambié hoy”



Por un rato discutieron,

Ontológicamente hablando,

Sobre eso de andar mutando

De tamaño a cada instante,

Que es pa’la oruga constante

Y en humanos va pasando



Pidió la oruga una prueba

En haciendo un recitado

Para ver si había cambiado

Esa pequeña muchacha:

“Reciteme a don Vizcacha

De un tirón y continuado”



"Hacéte amigo del pez,
No dejes jamás secarse.
Y cuando quiera volarse
Vos lo debés atajar,
Pues bueno es cultivar
Aquello que va a cocinarse. "



"No andés cambiando de escuela,
Hacé las que hace el matón:
Conservalos contra el rincón
Dándoles en la inocencia.
Ese que cambia querencia
Retrasa su aparición. "



"A naides hiervas endibia;
Es difícil de ablandar.
Cuando dejan la vaca andar,
A ordeñarla no te metas:
Cada leche de su teta
Es el modo de ordeñar. "



Temió que unas palabras

Pudiesen estar cambiadas.

La oruga muy contrariada

Le dijo que ni parecía

Pero igual la devolvería

A su estatura deseada.



“Un lado te hará crecer

El otro te achicará”

“Ignoro de qué me hablás”

Dijo Alicia pensante

Y el lepidóptero reptante

“Del hongo este de acá”.



Hizo su primera prueba

Con un pedacito de hongo

Mas éste, al ser redondo,

No tenía más de un lado

“Y cuál será ese costado?”

Pensó ella, supongo.



Rodeó con sus brazos al hongo

Y un trozo de cada extremo

Tomó, y comió del primero:

Algo golpeó su mentón,

Mas sólo vio el cordón

De su zapato de cuero.

Comió del otro trocito

Pa’liberar la cabeza

Y contempló la belleza

Del bosque desde lo alto

Cuando la testa le dio un salto

Que traspasó la maleza.



Allí lejos en lo alto

Su cuerpo perdió de vista

Y una paloma alarmista

Al verla cruzar los cielos

Tomó a ese largo cuello

Por una sierpe huevista.



Alicia intentó defenderse

De la tal acusación.

Mas no es de entrar en razón

La paloma, y no es nuevo

Que protegiendo los huevos

Pierda toda comprensión.



Como pudo con su cuello

Alicia se fue agachando

Y entre ramas esquivando

Buscó en su mano perdida

El hongo que su medida

Le vaya normalizando.



Una vez recuperada

Su estatura normalita

Divisó una linda casita,

Mas mucho se asustaría

La gente que allí vivía

Con tan enorme niñita.



Para hacerse más pequeña

El hongo empezó a comer

Y seguro querrás saber

Qué hubo con esa gente

Pero eso en la parte siguiente

Llegarás a conocer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario