domingo, 20 de noviembre de 2011

gabriela y un proyecto de escritura para viajeros del subte

Proyecto de escritura para viajeros del subte

Se les informa a los señores pasajeros que a partir de este momento las líneas A, B, C, D, E y H quedan momentáneamente suspendidas por la imaginación de sus lectores-viajeros. Para más información, acercarse al “Taller de Letras para viajeros del Subte” que abre sus lecturas todos los viernes, de 18hs. a 18.10hs. (mientras espera su próximo lecto-vagón) en la Estación Callao de la línea D con destino a Congreso de Tucumán.

Ocho viajes, ocho encuentros.

Este taller se propone, siguiendo a Michel de Certeau[1], que la actividad “lectora” pueda extenderse a todo público. Porque un texto solo se vuelve texto “en su relación con la exterioridad del lector. Mediante un juego de implicaciones y de astucias entre dos tipos de “espera” combinados: el que organiza un espacio legible (una literalidad) y el que organiza un camino necesario hacia la efectuación de la obra (la lectura)”.

El subte, espacio concurrido por un gran caudal de gente de distinto sexo, edad, etc., es un lugar propicio para que todas las personas participen de manera igualitaria de este taller.

Así, con la voluntad de sus participantes, con el interés de quien quiera acercarse y con un ambiente que invite a la lectura, se buscará transmitir un amor por la lectura, una apropiación de la lengua y del espacio del saber[2]. Además también usaremos la escritura como espacio de exploración, búsqueda y descubrimiento.[3] Se buscará también un acercamiento a la escritura a partir de algunos recursos sencillos, como son algunas figuras retóricas, para que incorporen técnicas que utilizan muchos escritores muy difundidos. Esto implica, que además de aprender técnicas de escritura, podrán sentir una identificación o cercanía con los escritores “consagrados”, al utilizar sus mismas técnicas. Podrán ver a la escritura como un recurso más familiar y a los escritores menos inalcanzables.

Para generar un clima de lectura el taller dispondrá de una mesa con copias de textos para que las personas puedan acercarse a leer, y en caso de que les interese, llevarse copias. Además se pondrán sillones, no solamente para que la gente pueda tomar asiento, sino, principalmente, para que puedan sentirse cómodos frente a la calidez que se desprende de esa imagen tan trillada del “espacio de lectura”. También pegaremos la imagen de una chimenea en la pared, para poder generar un clima total. Ambientaremos el lugar con veladores. Y se pegarán fotos de escritores o lectores?en las paredes para que, con un simple vistazo, pueda entenderse que se trata de un “espacio de lectura”. Imitaremos a los shoppings cuando generan climas navideños con Santas, colores rojos chillones y árboles con regalos; haremos lo mismo pero con la mesa, la chimenea, las fotos y los textos.

El taller cuenta con ocho encuentros, divididos temáticamente. De manera que invitamos al participante-viajero, no solo a que viaje en el subte, sino también a que lo haga a través de distintos estados emocionales. Por eso elegimos la furia, la risa, el amor, la concentración, la tristeza, el pesimismo y la nostalgia como disparadores de sentimientos en el lector. El último encuentro, el octavo, no tiene una selección “emotiva” porque es de libre elección.

Este sistema de encuentros permite, a su vez, el ingreso de nuevos participantes al taller y la deserción de otros. Porque el hecho de que este taller se dicte en el subte implica que los talleristas no van a mantenerse como participantes estables. Sino que habrá inestastabilidad en cuanto a la concurrencia.

De todas maneras, para tener un seguimiento de las actividades realizadas, iremos documentando los trabajos que elaboren los pasajeros, y los iremos pegando con fechas de elaboración en las paredes. Así todo quedará registrado y se podrá ver la evolución del taller. Este material será accesible tanto para los viejos viajeros-participantes (si es que vuelven a tomarse el subte en otro momento) como para los nuevos viajeros (para que sepan en que encuentro del taller se incorporaron).

Por último, el propósito será generar nuevos acercamientos a la lectura. Que la gente encuentre familiaridad física con los textos. Que se produzca un efecto “contagio”. Es decir, que por imitación, vengan nuevos lectores al ver a otros lectores. Michele Petit nos cuenta sobre la importancia de ver a otros lectores leyendo con pasión para nuestra formación literaria.

Con este taller podemos multiplicar los espacios y las oportunidades de encuentro con la lectura. Petit afirma: “Los lectores son molestos, como los enamorados, como los viajeros, porque no se tiene control sobre ellos, se escapan”[4] De modo que queremos que estos viajeros se sigan escapando pero que si llegan a acercarse a nuestro espacio, tengan un momento de contacto con los textos.

Este espacio pretende ser integrador. También será gratuito. Se nutrirá de la simple difusión de un capital cultural. Y, como dice Petit, leer puede poner orden al caos del mundo interior de las personas. Porque a veces, escuchando otras historias (que tienen un principio, un desarrollo y un final) se puede sentir una unión, una totalidad. Nos olvidamos de los fragmentos internos y se apacigua la angustia humana que se genera frente al caos de la existencia.

Encuentro 1: Viajar enfurecido

En este encuentro se repartiran copias de un extracto del cuento Los siete locos de Roberto Arlt bajo el tópico “viajar furioso”:

Barsuit bajó los ojos, apoyó los codos en las rodillas como si se encontrase frente a un fogón y, con voz lenta, insistió:

Es necesario que te cuente todo ¿A quién sino le podría contar todas estas cosas que hacen doler el corazón? Dicen, y es cierto, que el corazón no duele, pero creelo, a momentos me digo: ¿Para qué vivir? ¿A dónde va la vida si yo soy así? ¿Te das cuenta? Vos tenés que ver todo lo que he cavilado pensando estas cosas. Mirá, ni debía contártelas ¿Cómo es eso que a uno le hace una canallada a una persona, luego se acerca a ella y le cuenta sus más íntimos secretos y no siente remordimientos? ¿Qué vida es esta si hacemos una barbaridad y no sentimos nada? ¿Comprendés vos esto? De acuerdo a lo que hemos estudiado en el colegio, un crimen termina por volverlo loco al delincuente ¿Y cómo es que en realidad vos haces un crimen y te quedas lo más tranquilo?

Erdosain continuaba con la mirada fija en Barsut y ahora la imagen de aquel hombre se depositaba en el fondo de su conciencia. Las fuerzas de su vida ceñían el pálido relieve de una malla tan intensa que el calco que se verificaba en aquellos instantes ya nunca más se borraría.

-Mirá-continuó Barsuit-, yo sabía que me tenías rabia, que de haberme podido matar lo hubieras hecho, y eso me entristecía y alegraba a un tiempo. ¡Cuántas noches me acosté pensando en el modo de secuestrarte! Hasta se me ocurrió mandarte una bomba por correo o una víbora en una caja de cartón. O pagarle a un chofer para que te atropellara por la calle. Cerraba los ojos y las horas se me pasaban pensando en ustedes. ¿Vos te pensás que la quería a ella? -Erdosain observó más tarde que en la conversación de esa noche Barsut evitó llamar a Elsa por su nombre-. No, no la he querido nunca. Pero me hubiera gustado humillarla ¿Sabés? Humillarla porque sí: verte a vos hundido para que ella me pidiera de rodillas que te ayudara. ¿Te das cuenta? Nunca la he querido. ¡Si supieras lo que me ha hecho sufrir! ¿Quererla yo a ella, que nunca me dio la mano? Cada vez que me miraba me parecía que me escupía la cara. ¡Ah, vos fuiste el marido pero nunca la conociste!

Además de darles las copias para que lean el fragmento en el viaje, con los datos del libro y el autor, para que continúen la lectura en otro momento si les interesa; les daremos el mapa con los ocho encuentros y el horario.

También dejaremos varias pizarras con marcadores para que la gente escriba sus propias preguntas retóricas. Y, del mismo modo en que lo hace Arlt, escriban en las pizarras sus propias preguntas retóricas bajo el títuto: “Escribí, al igual que Arlt, tu propia pregunta, sobre un tema que te genere bronca, sin esperar una respuesta”.

Se pueden ayudar del texto de Arlt para hacerlo porque marcaremos con negrita algunas de las preguntas que allí aparecen.

Pueden responder de manera anónima, con su nombre o con un pseudónimo (según la elección del pasajero). La idea es que solamente ocupen un renglón, uno solo ¡Antes de que llegue el subte!

Luego esas frases serán transcritas en hojas que se verán pegadas en la pared en el siguiente encuentro. Así todas las frases juntas estarán bajo el título de “Preguntas retóricas de los viajeros del día viernes (...) a tal hora (...)”.

Con esto se buscará que puedan expresar su sentimiento de “furia” y que puedan hacer una descarga “tensional” con la escritura. Tendrán de incentivo que eso que escriban luego será difundido. Podrán así aprender de que se trata una pregunta retórica mientras resuelven el ejercicio. De este modo harán algo que inquiete la imaginación y obtendrán un producto estético a partir de un disparador que será el sentimiento de bronca.

Tal como lo hace Arlt cuando escribe Los siete locos pero a partir de un recurso como es la pregunta retórica. Elegimos este recurso, entre otros, porque además de ser un conector con el texto de Roberto Arlt, permite una rápida apropiación y al mismo tiempo es la misma técnica que utiliza el escritor.

Encuentro 2: Viajar risueño

En este encuentro trabajaremos con refranes. La idea es que modifiquen los refranes de forma tal que el resultado resulte cómico. Así, dejaremos refranes en las pizarras para que los viajeros los completen bajo el título de: “Armá tu propio refrán cómico”.

Así pondremos refranes como “El amor es ciego ................................................” para que lo completen con una frase que haga que el sentido sea cómico. Por ejemplo:

“El amor es ciego pero el matrimonio puede devolverle la vista

“El que madruga se pierde todas las jodas de la noche

“El que ríe último entendió tarde el chiste

“Dime con quien andas y te diré si sos emo, punk o flogger

En la mesa dispondrán de listas con refranes y proverbios para que puedan leer. Con este ejercicio pueden mezclar los refranes con los sucesos de la vida cotidiana, con los defectos o debilidades humanas. Pueden ver cual es el proceso básico de la comedia a partir del uso de datos de la cotidianeidad. Además los refranes son rápidos de leer, son atractivos y el resultado final de este ejercicio es cómico. Generando que luego puedan reirse del producto grupal final. También pueden disfrutar de la lectura y de la escritura de una forma distendida. Sentirse parte, familiarizados con la escritura. Los refranes trabajados aparecerán en las paredes en el siguiente encuentro.

Encuentro 3: Viajar enamorado

En este encuentro se trabajará con el poema “Puedo escribir” de Pablo Neruda:

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: 'La noche está estrellada,

y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.'

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.

Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmnesa sin ella.

Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guadarla.

La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.

Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.

Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,

mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,

y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Como en todos los encuentros, dejaremos los poemas en la mesa para que la gente los agarre, se los lleve o los vea. Esta vez la consigna será que le dejen frases a la persona de la cual estén enamorados en el pizarrón pero utilizando una comparación tal como aparece en el poema de Neruda.

Ejemplos: “Te amo como Romeo ama a Julieta” “Sos para mí tan importante como Robin lo es para Batman”. De esta manera pueden dejar un mensaje a sus amados, aprender un recurso nuevo que es la comparación y entender como funciona la técnica que emplea Neruda en este clásico poema. Además dejaremos otros libros del autor en la mesa, para que el que este interesado pueda leer más sobre el autor.

Encuentro 4: Viajar concentrado

En este encuentro se repartirá el texto Sobre la naturaleza o el No Ser de Gorgias:

Que nada existe es argumentado de este modo. Si existe algo, o bien existe lo que es o lo que no es, o bien existen tanto lo que es como lo que no es. Pero ni lo que es existe, como demostrará, ni lo que no es, como explicará, ni tampoco lo que es y lo que no es, punto éste que también justificará. No existe nada, en conclusión.

Es claro, por un lado, que lo que no es no existe. Pues si lo que no es existiera, existiría y, al mismo tiempo, no existiría. En tanto que es pensado como no existente, no existirá, pero, en tanto que existe como no existente, en tal caso existirá. Y es de todo punto absurdo que algo exista y, al mismo tiempo, no exista. En conclusión, lo que no es no existe. E inversamente, si lo que no es existe, lo que es no existirá. Pues uno y otro son mutuamente opuestos, de modo que si la existencia resulta atributo esencial de lo que no es, a lo que es le convendría la inexistencia. Mas no es cierto que lo que es no existe y, por tanto, tampoco lo que no es existirá.

Pero es que tampoco lo que es existe. Pues si lo que es existe, o bien es eterno o engendrado, o eterno o ingénito al tiempo. Mas no es eterno ni engendrado ni ambas cosas, como mostraremos. En conclusión, lo que es no existe.

Porque si es eterno lo que es -hay que comenzar por esta hipótesis- no tiene principio alguno. Pues todo lo que nace tiene algún principio, en tanto que lo eterno, por su ingénita existencia, no puede tener principio. Y, al no tener principio, es infinito. Y si es infinito, no se encuentra en parte alguna. Ya que si está en algún sitio, ese sitio en el que se encuentra es algo diferente de él y, en tal caso, no será ya infinito el ser que está contenido, mientras que nada hay mayor que el infinito, de modo que el infinito no está en parte alguna. Ahora bien, tampoco está contenido en sí mismo. Pues continente y contenido serán lo mismo y lo que es uno se convertirá en dos, en espacio y materia. En efecto, el continente es el espacio y contenido, la materia. Y ello es, sin duda, un absurdo. En consecuencia tampoco lo que es está en sí mismo. De modo que, si lo que es eterno, es infinito y, si infinito, no está en ninguna parte, no existe. Por tanto, si lo que es, es eterno, tampoco su existencia es en absoluto.

Pero tampoco lo que es puede ser engendrado. Ya que si ha sido engendrado, procede de lo que es o de lo que no es. Mas no procede de lo que es. Ya que si su existencia es, no ha sido engendrado, sino que ya existe. Ni tampoco procede de lo que no es, ya que lo que no es no puede engendrar nada, dado que el ente creador debe necesariamente participar de la existencia. En consecuencia lo que es no es tampoco engendrado.

Y por las mismas razones tampoco son posibles las dos alternativas, que sea, al tiempo, eterno y engendrado. Pues ambas alternativas se destruyen mutuamente, y, si lo que es, es eterno, no ha nacido y, si ha nacido, no es eterno.

Por tanto, si lo que es no es ni eterno ni engendrado ni tampoco lo uno y lo otro, al tiempo, lo que es no puede existir.

Y, por otro lado, si existe es uno o es múltiple. Mas no es ni uno ni múltiple, según se demostrará. Por tanto, lo que es no existe, ya que si es uno, o bien es cantidad discreta o continua, o bien magnitud o bien materia. Mas, en cualquiera de los supuestos no es uno, ya que si existe como cantidad discreta, podrá ser separado, y, si es continua, podrá ser dividido. Y, por modo semejante, si es pensado como magnitud no deja de ser separable. Y, si resulta que es materia, tendrá una triple dimensión, ya que poseerá longitud, anchura y altura. Mas, es absurdo decir que lo que es no será ninguna de estas propiedades. En conclusión, lo que es no es uno. Pero ciertamente tampoco es múltiple.

Pues, dado que la multiplicidad es un compuesto de distintas unidades, excluida la existencia de lo uno, queda excluida, por lo mismo, la multiplicidad.

Que no existen, pues, ni lo que es ni lo que no es, resulta fácil de demostrar. Ya que si tanto lo que no es como lo que es existen, lo que no es será idéntico a lo que es en cuanto a la existencia. Y, por ello, ninguno de los dos existe. Que lo que no es no existe es cosa convenida. Y ha quedado demostrado que lo que es, en su existencia, es idéntico a lo que no es. Por tanto, tampoco él existirá. En consecuencia, si lo que es es idéntico a lo que no es, no pueden existir el uno y el otro. Porque, si existen ambos, no hay identidad y, si existe identidad, no pueden ambos existir. De ello se sigue que nada existe."

A partir del fragmento seleccionado, se invitara a la gente a que escriba en el pizarrón que opina sobre ese fragmento bajo el título de: “Qué opinas sobre este fragmento? (Es válida cualquier opinión justificada; prohibido decir que el fragmento: “no se entiende”) sobre el fragmento o sobre la negrita del fragmento?

y por qué una opinión? qué se podría opinar acerca de eso?

y si se pelearan con gorgias? qué que no existe es? o qué que es no existe? o algo así….”. La idea es que a partir de este texto que es complejo, la gente, al tener que dar su opinión sin poder decir que no lo entendió, tenga que releer una y otra vez para llegar a alguna apreciación que pueda justificar.

Encuentro 5: Viajar triste

En este encuentro se repartirán copias de un fragmento de El principito:

Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida:

-¡Ah!... -dijo el zorro-. Voy a llorar.

-Tuya es la culpa -dijo el principito-. No deseaba hacerte mal pero quisiste que te domesticara...

-Sí-dijo el zorro.

-¡Pero vas a llorar! -dijo el principito.

-Sí-dijo el zorro.

-Entonces, no ganas nada.

-Gano -dijo el zorro-, por el color de trigo. Luego, agregó:

-Ve y mira nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás para decirme adiós y te regalaré un secreto.

El principito se fue a ver nuevamente a las rosas:

-No sois en absoluto parecidas a mi rosa: no sois nada aún -les dijo-. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Sois como era mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Y las rosas se sintieron bien molestas.

-Sois bellas, pero estáis vacías -les dijo todavía-. No se puede morir por vosotras. Sin duda que un transeúnte común creerá que mi rosa se os parece. Pero ella sola es más importante que todas vosotras, puesto que es ella la rosa a quien he regado. Puesto que es ella la rosa a quien puse bajo un globo. Puesto que es ella la rosa a quien abrigué con el biombo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a quien escuché quejarse, o alabarse, o aun, algunas veces, callarse. Puesto que ella es mi rosa.

Y volvió hacia el zorro:

-Adiós -dijo.

-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.

A partir de la frase “Lo esencial es invisible a los ojos” se dejará en la pizarra la consigna: “Contanos tu experiencia si alguna vez sentiste que lo esencial es invisible a los ojos” La idea es que cuenten su historia brevemente. Al tener que redactarlo harán de su historia una narración. Porque deberán contar una serie de hechos.

Encuentro 6: Viajar sin optimismo

En este encuentro se trabajará con el poema de Bukowski. Se repartirán las copias del mismo: A

A solas con todo el mundo

la carne cubre el hueso

y dentro le ponen

un cerebro y

a veces un alma,

y las mujeres arrojan

jarrones contra las paredes

y los hombres beben

demasiado

y nadie encuentra al

otro

pero siguen

buscando

de cama

en cama.

la carne cubre

el hueso y la

carne busca

algo más que

carne.

no hay ninguna

posibilidad:

estamos todos atrapados

por un destino

singular.

nadie encuentra jamás

al otro.

los tugurios se llenan

los vertederos se llenan

los manicomios se llenan

los hospitales se llenan

las tumbas se llenan

nada más

se llena.

La consigna para este poema será usar la figura retórica de la repetición pero para decir justamente lo contrario: algo optimista. La consigna será completar nuevamente el poema pero con frases optimistas:

................ se llenan

.............. se llenan

................ se llenan

............... se llenan

............... se llenan

La idea es ver como un mismo recurso puede fortalecer una idea totalmente distinta. Así, los pasajeros pueden escribir “los corazones se llenan” y ver como la repetición de “se llenan” hace fuertes a conceptos opuestos.

Encuentro 7: Viajar nostálgico

En este encuentro se repartirán copias del poema A la espera de la oscuridad de Alejandra Pizarnik.

A LA ESPERA DE LA OSCURIDAD

Ese instante que no se olvida

Tan vacío devuelto por las sombras

Tan vacío rechazado por los relojes

Ese pobre instante adoptado por mi ternura

Desnudo desnudo de sangre de alas

Sin ojos para recordar angustias de antaño

Sin labios para recoger el zumo de las violencias

perdidas en el canto de los helados campanarios.

Ampáralo niña ciega de alma

Ponle tus cabellos escarchados por el fuego

Abrázalo pequeña estatua de terror.

Señálale el mundo convulsionado a tus pies

A tus pies donde mueren las golondrinas

Tiritantes de pavor frente al futuro

Dile que los suspiros del mar

Humedecen las únicas palabras

Por las que vale vivir.

Pero ese instante sudoroso de nada

Acurrucado en la cueva del destino

Sin manos para decir nunca

Sin manos para regalar mariposas

A los niños muertos

Dejaremos en la pizarra la frase: “Ese instante que...” y dejaremos que completen la frase con lo que quieran. La consigna será: “Completa la frase” El hecho de que tenga ese comienzo los obligará a continuar con el formato “poesía”. por qué?Así realizarán una escritura espontánea y creativa. Al mismo tiempo adoptarán la forma poética en prosa. Es decir, sin elementos formales: rima, métrica, etc. lo das como si cayera de maduro, pero me parece que no…

Encuentro 8: Viajar creativo

Para este encuentro dejaremos la mesa con diversos textos de autores de distintas épocas y estilos (romanticismo, surrealismo, clasicismo, barroco, realismo, dadaísmo, etc) para que los participantes agarren el que más les guste. Luego alguien puede escribir la frase del poema que más le gustó pero los que siguen deberán escribir frases de sus poemas pero que se conecten con la frase que escribió el pasajero anterior. Así se hará un cadaver exquisito con cada frase y se hará un poema nuevo.

Para esto tendrán que ver como conectar el poema, pensar en la cohesión, en la coherencia, y en el contenido de lo que están haciendo. Por último les repartiremos hojas en blanco y biromes de modo simbólico para que sigan escribiendo. También dejaremos el cadaver exquisito en las paredes, junto con el resto de las clases para que todo el taller quede exhibido y registrado. Sea un nuevo capital cultural elaborado por todos los participantes.



[1] Certeau, M. La invención de lo cotidiano. Universidad Iberoamericana. México, 1996. pp. 182-3.

[2] Petit, M. El papel de los mediadores. En: Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura. Fondo de Cultura Económica, 1999, pp. 160.

[3] Bas, Alcira. Escribir: apuntes sobre una práctica. “El proceso de escritura como proceso cognitivo”.

[4] Petit, M. El papel de los mediadores. En: Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura. Fondo de Cultura Económica, 1999, pp. 153-4.

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